The young pope: bendita irreverencia

Italia en la actualidad. Jude Law con Rayban Wayfarer y enfundado en una túnica papal, recorre los jardines del Vaticano mientras se fuma un cigarro. Junto a él, pasea su némesis, el Secretario de Estado y cardenal Voiello, interpretado por Silvio Orlando. Voiello, brillante estratega, ha logrado que un candidato jóven, inexperto y manipulable sea nombrado Papa, para así poder gobernar la iglesia en la sombra. Pero este malévolo plan le ha salido rana: Lenny Belardo siempre hace lo que le da la gana.Pio XIII, un tirano inaccesible, que se niega a que sus fieles le vean el rostro y que infunde el terror con sus discursos furiosos y políticas anticuadas, trae de cabeza a toda la Iglesia católica.

Así, en resumen, es ‘The Young Pope‘, la mejor serie de este 2016 y uno de los productos más maravillosos y perfectamente ejecutados de los últimos años. El drama humano con tintes de comedia (muy inteligente) que muestra la faceta más creativa y brillante del cineasta Sorrentino. Basta con ver a Pío XIII, guiñándote un ojo cómplice en los títulos de crédito, para darte cuenta de que estás frente a  algo diferente.Una serie interesante, blasfema y políticamente incorrecta. Una producción de muy buena calidad que no vas a ver todos los días. Y desde luego, no con ese enfoque tan distinto y sugerente. Pero, por si esto no te parece motivo suficiente para engancharte, te voy a decir porqué deberías ver esta serie (que además incluye en su paquete de series la recién llegada a España HBO)

 1. Por la brillantez de un reparto bien escogido, que va de Jude Law a Javier Cámara, pasando por Diane Keaton y Cecile de France

Hacía años que a Jude Law no le ofrecían un personaje que le permitiera desplegar su innegable talento artístico… y ya era hora. Con Pio XIII confirma lo que ya sabíamos, que es un titán de la interpretación al que es muy difícil que se le resista un papel, pero además sorprende con un registro cómico muy interesante y por explotar, que me parece necesario reivindicar. Sin Jude Law, Lenny Belardo no tendría tantísimo carisma… ni habría sido tan guapo, claro. Sus careos con Voiello son lo mejor de la serie.

2. Lenny Belardo, es uno de los personajes más complejos y mejor desarrollados hasta la fecha

Desayuna Cherry Coke, es déspota, egoísta, fuma a todas horas, la doble moral es su religión y no conoce la empatía. Es un Tony Soprano en potencia, que sin embargo, solo trata de esconder un profundo trauma de infancia. La incesante búsqueda de sus padres y una desesperada sensación de soledad han forjado su carácter: en el fondo, solo es un niño inseguro. Precisamente esas luces y sombras hacen que sea tan maravilloso y, sobre todo, tan fácil de querer. Los flashbacks nos permiten conocer la dualidad de un hombre (El niño/el Papa) que me parece muy interesante.

3. Y no solamente su protagonista. Sino los secundarios

Si el mejor es innegablemente Pío XIII, no se quedan atrás Voiello y los viejos y arrugados cardenales (bonita metáfora visual de una institución arcaica y algo desfasada), la Directora de Marketing del Vaticano o Sor María, interpretada por Diane Keaton. Pero, por encima de todos, brilla con luz propia el Monseñor Gutiérrez (Javier Cámara) que cuenta, una de las historias más crudas y emocionales de la trama

Los secundarios están bien desarrollados y sus caracteres bien definidos, y pese a que muchos han querido entender la serie como una gran blasfemia, lo cierto es que,  humaniza hasta tal punto algunas conductas de los sacerdotes, que los acerca al espectador en forma inmediata, como hasta el momento no se había visto en televisión.

3. Por lo absurdamente genial y original que es

Ya no sólo por las no tan veladas críticas que se disfrazan de ingeniosos guiños (Un canguro en el Vaticano)  o porque Pío XIII se enfude sus magníficos ropajes papales al ritmo de ‘I am sexy and i know it’, ‘The young Pope’ es pura magia por su irreverencia, por su estética, y porque pese a lo grotesco de algunas de sus situaciones, equilibra muy bien la balanza y no hace que perdamos el respeto a su calidad en ningún momento. Es sencillamente genial. Una obra maestra.

4. Porque Sorrentino es un genio

Y no hay nada más que añadir.

5. Porque con estos cinco motivos no he dicho ni la mitad de cosas que molan de ‘The young pope

Pero es que no quiero hacer spoilers. Tenéis que disfrutar de todos los detalles.

Dicen, que Santa Teresa de Jesús, en sus episodios prologandos e incontenibles de éxtasis, levitaba. Sin ser yo una persona religiosa, ni mucho menos, es cierto que The Young pope‘ me ha devuelto un poco la fé en todas las cosas. Y me ha hecho sentirme un poco Santa Teresa… en lo del éxtasis claro, porque a volar todavía no he aprendido. Así de maravillosas y catárquicas pueden llegar a ser algunas ficciones, incluso aquellas que de primeras, por su temática, no parecen llamarnos mucho. En serio, que no os echen para atrás las críticas infundadas que ha recibido… y no os la perdáis. Sería una auténtica pena .