Me han abrazado tan fuerte que he llegado a asfixiarme y a ahogarme de amor, estoy tan perdida que ya no distingo el camino bueno del malo. Me he cansado, de conducir y mirar al lado y no ver a nadie.

Me he cansado de querer siempre de espaldas, mirando hacia atrás, o hacia abajo, sintiéndome siempre un paso por delante. Pero últimamente… qué quieres que te diga, te veo sonreír y se me quitan las ganas de llevar ventaja. Voy caminando, y cada vez que miro a un lado estás tú, a mi altura. Y mira que me dan miedo, las alturas -digo-, pero vistas de la mano contigo mantienen a mi vértigo a raya. Y conduzco, y te llevo delante, porque siempre sales antes, pero también te llevo de copiloto, cambiándome frecuencias, rompiéndome esquemas; y ya, ya sé que no soy ningún suelo firme para sostener a nadie (y nunca voy a serlo) ni quiero. Soy unas arenas movedizas y te estoy pidiendo que te hundas en mí, que dejes de respirar un rato y salgas de todo esto que a veces es tan normal que me aburre.

Pero tú. Pero tú no. Eres lo más alejado que existe de una zona de confort, mi estómago te reconoce a kilómetros, y hay veces que me entiendes tanto que creo que cuenta como polvo. No creo en los errores que se convierten en acierto, creo en los aciertos que llegan a destiempo. Y tú dices que soy inoportuna; y yo, cada vez que te veo, creo que he encontrado la oportunidad de mi vida. Y me he quedado colgada de tu forma de dudar, de tu manera de no llegar nunca la primera, de no llevar pulseras, sólo gomas de pelo. Y estamos bailando en una fiesta con demasiada gente invitada, y todo el mundo va hasta el culo de normalidad, y la única droga que me he metido yo son dos sonrisas que le he robado al yonkie que lleva detrás de tus ojos toda la noche. Y con esa dosis de ti aguanto hasta el final. Porque yo he sido siempre de las que ven amanecer entre alcohol y sueño. Y quién sabe, si quedamos sólo dos al final de la rave, y me colocas, y te coloco, en el sitio donde tenemos que estar desde hace tiempo, tumbadas en algún poema entre mis manos, las tuyas, tus canciones y mis versos.