Por qué ‘Skam’ debería ser tu serie favorita

Fijo que si intentas pronunciar su nombre se te ocurre una guarrada y, posiblemente aciertes alguna vez, pero en este caso ‘Skam’ significa ‘vergüenza’ en noruego. Vale, ahora te preguntarás: “¿y qué pinta Noruega en todo esto”? Pues la respuesta es muy fácil, esta serie acaba de arrancar su cuarta temporada y trata la vida diaria de adolescentes en la escuela secundaria Hartvig Nissens skole de Oslo. Desconocida para mucha gente, pero adorada en el mundo de Tumblr, Instagram y Twitter donde se ha creado un fenómeno fan increíble, esta novedosa ficción nórdica es amor puro. Tanto o más que una de sus protagonistas: Noora.

Supongo que leyendo esto tu mente pensará que es la enésima serie de este tipo y, eh, no te falta razón, pero si decimos que debería ser tu favorita (o al menos una de ellas) es por algo. ¿No confías o qué? Mira, para empezar uno de los puntos más interesantes de ‘Skam’ es que el personaje principal va cambiando dependiendo de la temporada: primero fue Eva Mohn, luego Noora Sætre, Isak Valtersen en la tercera y, en la última que han estrenado, Sana Bakkoush. A diferencia de ‘Juego de Tronos’, aquí el peso narrativo no cambia porque van cayendo los personajes, sino que se debe a su estructura.

Volvemos al insti

Aunque hace unas semanas recomendamos muchísimo ’13 Reasons Why’ y también es una serie de adolescentes, su trama estaba muy centrada en el suicidio de Hannah Baker y las razones que le habían llevado a terminar con su vida. No obstante, en ‘Skam’ recuperamos esa atmósfera de la mítica ‘Compañeros’ en una producción generalista, que busca identificar a su público con los personajes. Y vaya si lo consigue, sobre todo por una razón: el realismo. Por fin tenemos a actores de 16-17 años que hacen de jóvenes con la misma edad y no treintañeros maquillados que dicen “mola” y parecen el señor Burns con gorro, véase también ‘Los Serrano’.

Actores reales

Además de un casting más cabal por la edad, esta serie gana en veracidad porque los actores no son profesionales, pero sí buenos y creíbles. La idea de la productora NRK P3 era cambiar la manera de crear este tipo de series, otorgándole el mayor realismo posible a una ficción y dándole a los personajes unas cualidades de actuación que recuerdan al de otros nórdicos y su Dogma 95. Eso sí, solo en la forma de interpretación y diálogos naturales. Realmente funciona, la verdad.

La serie

Como hemos dicho, el personaje principal varía según la temporada, pero es que además los espectadores pueden seguir a los personajes de la serie en Instagram o Facebook y estar en contacto con ellos. Sin duda este es el punto más novedoso de ‘Skam’, que ha recibido premios en Noruega por su mecanismo de producción.

Durante la semana diferentes escenas del siguiente episodio se publican en la web oficial de Skam, siempre en tiempo real, así como mensajes de texto entre los personajes. El episodio completo se emite cada viernes en NRK3 y es una recopilación de los clips publicados anteriormente. Obviamente esta manera de disfrutar de la serie es casi exclusiva para Noruega (por derechos), pero como todo en la era de Internet, hay diferentes páginas para ver los vídeos y multitud de cuentas en redes que se hacen eco rápidamente, incluyendo los subtítulos en diferentes idiomas.

Personajes

La verdadera clave de ‘Skam’ y el motivo por el que ha generado tanto amor en redes. En la primera temporada, la relación de Eva con Jonas centra toda nuestra atención, pero pronto empieza a plantear lo que iremos viendo en las siguientes. Ese amor-odio entre Noora y William, la entrada en juego de Isak, cómo van creciendo Vilde o Sana, además de reírnos mucho con Chris, tal vez poco valorada y menospreciada narrativamente. Aunque sea un clásico de las series juveniles, hay demasiados personajes recurrentes en la serie, pero la mayoría están muy bien creados y enfocados al público que se dirige.

La relación entre todos funciona muy bien para tratar temas como la homosexualidad, islamismo, embarazos no deseados, machismo y otros dramas típicos de esas edades. ‘Skam’ no pretende ofrecer una visión dogmatizadora, pero sí muestra la diversidad cultural y sociológica que existe en Noruega de una forma realista. Para el resto de espectadores (y productores) occidentales, esta serie puede ser un buen termómetro de cara a preparar una nueva producción de este estilo, ya que nuestras televisiones llevan años sin encontrar un referente como pudo ser ‘Física o Química’. O bien un intento, como fue ‘SMS’. De todas formas y más allá de esperar una nueva serie (apostaría por un remake en Netflix), es el momento de disfrutar con ‘Skam’ e intentar meterse en ese mundo de las redes que han creado. Y enamorarse con sus personajes, ya os lo adelanto.