Sismance: Nosotras también queremos etiquetar nuestra amistad

He buscado bromance en la Wikipedia y lo confieso, me he agobiado un montón. Dice que son “aquellos hombres que desean el bien de sus amigos por el bien de los amigos que son más amigos de verdad, porque cada uno ama al otro por lo que es, y no por ninguna cualidad accidental”. Primero me he agobiado porque parece una frase de Rajoy. “Son los amigos los que eligen el bien de los más amigos y son los más amigos los que eligen que los amigos de verdad quieran que sean los amigos lo que son”. Y segundo, porque me he dado cuenta de que no tengo cómo llamar a la relación que tengo con mi mejor amiga. ¿Mejores amigas? Por dios, no, es súper básico. ¿BFF? Mira, no me llamo Sarah Johnson ni estudio en Beverly Hills. Así que no me ha quedado otro remedio que aplicar la lógica aplastante y crear el término sismance. FAUN, LENGUAJE DE LA CALLE, CHÚPATE ESA.

Mi mejor amiga siempre ha sido mi mejor amiga porque podía confiar en ella, nos gustan las mismas cosas y, para qué negarlo, porque cocina súper bien. Todos estos años he estado pensando “madre mía, qué de cualidades accidentales, qué suerte”. Pero ya no. Desde que nuestra relación es un sismance, ya no creo que sea una cualidad accidental le salga un arroz con pollo que flipas, sino que ella hace arroz con pollo y yo la quiero por ello. Así, sin rodeos. Tía, te quiero a ti y a tu arroz con pollo. Fuera máscaras. Ahora que llega San Valentín, es el mejor momento para gritarlo a los cuatro vientos. Ya que es una fecha tan señalada y tan coñazo y con tanta presión social y con tanto anuncio de El Corte Inglés, ¿acaso hay mejor manera de pasarla que con tu SIS? Os quedáis en casa, sí. Viendo Dirty Dancing, sí. Comiendo chocolate de oreo y patatas fritas y chuches y un platito de garbanzos, sí. Y QUÉ. Nada que no pase cualquier otro día, la verdad.

Ayer @berta_vazquez_ y yo bailamos sin parar en el concierto de @zaharapop !!?

Un vídeo publicado por Macarena García (@macarenagarciaoficial) el

La Wikipedia también dice que “hay menos preocupación entre los hombres en la idea de ser identificados como hombres homosexuales y por lo tanto se sienten más cómodos explorando amistades más profundas con otros hombres”. Bien por esos hombres, joder. No hay que tener miedo. Si quieres abrazar a tu amigo en público, hazlo. Me refiero a abrazar sin estar borracho y sin dar esas palmadas tan fuertes y tan masculinas en la espalda, eh. Abrazo de verdad, de amistad, de que estás jodido (o feliz) y quieres abrazar a tu mejor amigo. Y fin. Está normalizado. Nosotras, en cambio, parecíamos lesbianas cada vez que nos dábamos un abrazo. Qué vergüenza, ¿no? Nos saludábamos con un “hey”, así como de lejos, y por supuesto, nada de llorar y hablar de otra cosa que no sea ropa, dietas o tíos buenos. Pero eso era antes, amigas. En la era pre-sismance. Ahora ya podemos ser profundas, expresar lo que realmente sentimos, dar abrazos, llorar hasta deshidratarnos. Bendita la suerte que hemos tenido.

Ahora sólo nos falta que el concepto se haga popular. Nada mejor para ello que el que lo use gente famosa. Estoy segura de que mujeres como Tina Fey y Amy Poelher, Angela Kinsey y Jenna Fisher, Selena Gómez y Taylor Swift, Belén Cuesta y Anna Castillo o Macarena García y Berta Vázquez necesitaban que por fin alguien etiquetase su amistad para poder vivirla sin ataduras. Por fin van a poder poner #sismance en sus fotos de instagram. Por fin son libres. Por fin somos libres, tías. Disfrutémoslo.

Y para vosotros ??‍♂️: