poema Catalina Isis


 

MariviVarade

Ilustración Mariví Varadé

Shhh – Silencio

Shhh – Es el mar

Mar que se abalanza sobre un cuerpo tostado

Balanza, bala. Bala, muerto. Balanza, balancín.

Mar balancín. Balancín descompensado

Balancín donde hay un hombre sentado

con una gran sonrisa y restos de personas entre los dientes.

Al otro lado, silencio.

 

Tú tras la ventana, sentado.

Cómoda vista del mar y la playa.

Playa que despega arena de nanas.

Playa de palabras de amor.

Yo en el mar flotando, brazos en cruz

sin devolver la vista a la ventana

porque sé que ya no te quiero

y espero

que este círculo rojo que veo al cerrar los ojos

eclipse mi fracaso.

 

Tú miras desde la ventana

a un mar que esconde la sal de nuestras almas.

Vista de opulencia.

Ventanas de decisiones

que llenan de carnes la playa.

Pero ¿qué valor tiene un cuerpo, cuando prescindimos tan fácilmente los unos de los otros?

 

Y la espuma choca contra mi piel como cabellos.

Ingrávidos libros de dogma y realidad.

Hoy tanto me vales,

mañana no me vales nada.

Río que mi relación sea cuestión

de perspectiva

Y que hoy pueda borrar a olas todos los minutos de amor que me han llevado hasta aquí.

Pesa más el desapego:

reconocerse como persona de nuevo

haciendo cosas a los demás.

En la ventana tú, sentado a un lado. Como cualquier otro hombre sentado.

Al este lado silencio a este lado.

Mar, balancín, mar, balancín mar

Balancín mar

Qué curioso balancín, que rompe la ley de la gravedad

que miles de cuerpos muertos pesan menos que la verdad.

…Qué tontería, el mar no tiene corazón

Y a veces creo que yo tampoco

Quizás por eso floto – tan fácilmente- en este mar

Mar que es solo entrañas y orejas.

Y un enorme espejo sobre el que se verá reflejada la humanidad,

cuando el sol convierta la arena en cristal.

Vitrina del mapa de los hombres,

empujados al mar por manos de otros hombres.

Y yo no tengo más respuesta que el

silencio.

Al borde del balancín mar, precipicio de palabras.

Ventosas de tentáculos de valor.

Arrecife de dientes de capital.

 

(más poemas de Catalina Isis en su blog)