Robert Downey Jr, de la heroína al superhéroe

Si alguna vez te tocara empezar de nuevo y reinventarte, seguramente escogerías la manera de Robert Downey Jr. El actor sufrió una caída a los infiernos que le llevó a las cloacas de Hollywood (interpretar pequeños papeles y ser novio de Ally McBeal). Pero Robert volvió. Vaya que sí volvió.

“Es como si tuviera una escopeta en la boca con el dedo en el gatillo, y me gusta el sabor del metal de arma”.

Robert Downey, detenido

No es ninguna línea de diálogo escrita por Tarantino, es una de las frases con las que Robert Downey Jr se confesó ante uno de los tantos jueces con los que se ha tenido que ver las caras. El actor comenzó su larga retahíla de paseos y desfiles judiciales en 1996. Cargos relacionados con la cocaína, la heroína y la marihuana que le llevaban a forzosas mudanzas a centros de rehabilitación que no servían para nada. La posesión de armas también era una de sus pasiones recurrentes. O la conducción temeraria a alta velocidad por las calles de Sunset Boulevard. Años de libertad condicional, pruebas de drogas y visitas a la cárcel del condado de Los Ángeles que cortaron una carrera en línea ascendente gracias a películas como ‘Vidas cruzadas’ (Robert Altman, 1993), ‘Asesinos natos’ (Oliver Stone, 1994) o, sobre todo, ‘Chaplin’ (Richard Attenborough, 1992). El biopic sobre el mítico actor y cineasta le llegó a reportar a Robert Downey su primera nominación a los Oscars.

Pero ese carisma interpretativo que emanaba en sus personajes había sido devorado por el personaje público. Los años borrosos del actor desembocaron en 1999, cuando tuvo que pasar un año en la prisión estatal de California por abuso de sustancias. Fue el punto más bajo. El momento en el que todos le incluyeron en la larga lista de juguetes rotos “made in Hollywood” junto a, yo que sé, Macaulay Culkin o Edward Furlong.

“El trabajo de uno es salir de esa cueva. Muchas personas salen pero no cambian. Así que la cosa es salir y reconocer el significado de esa agresiva negación de tu destino. Pero ni siquiera sé si esa fue mi experiencia. Han pasado los años y muchas cosas se me han vuelto menos ciertas. Lo juro por Dios. No soy mi historia”.

Tras pasar todo el año 1999 en una prisión de California por abuso de sustancias, Robert Downey Jr fue liberado tras la decisión polémica de un juez que dictaminó que la suma de todas sus penas le habían llevado a rehabilitarse. Después de su liberación en 2000, Downey Jr comenzó un lento e inesperado “comeback” gracias a un (inesperado también) fichaje por una de las series del momento.IronmanCalista Flockhart y su ‘Ally Mcbeal’ requerían una figura masculina y Robert Downey Jr a pesar de su declive físico y mental seguía aportado un carisma y un físico atractivo para la pantalla. A Hollywood, muy dado a estas historias de redención y regreso del más allá, le gustó su papel y Robert fue nominado a un Emmy y resultó ganador de un Globo de Oro en la categoría televisiva de “Mejor actor de reparto”.

Gracias a estos reconocimientos en forma de galardones, Robert Downey comenzó una larga escalada por el cine. Papeles secundarios en notables películas como ‘Zodiac’ de David Fincher le llevaron a su primer gran protagonista en años: ‘Sherlock‘. La primera de las franquicias que en Hollywood le cedieron a cambio de volver a ser un chico bueno.

El niño que creció rodeado de sustancias y al que su padre, un yonki, permitió que con seis años consumiera marihuana (“las drogas eran el vinculo afectivo entre mi padre y yo”, llegó a declarar el actor), se convertía en el superhéroe de moda. Un “Iron man” a salvo de seres malignos, incluida la heroína. Pocas veces a lo largo de la historia un adicto salió de una manera tan elegante y exitosa de su adicción a las drogas.