Paco Rabanne
Dolce & Gabbana
Boss Bottled
Loewe
Giorgio Armani
Calvin Klein
Cacharel
Valentino
Dior
Chanel

Un Dios se comunica conmigo
a través de los anuncios de perfume.

Su voluntad divina
me pone un anuncio
seguido de otro anuncio
seguido de otro anuncio
y luego otro
y otro
y cuando parece
que su poder no puede ser tan absoluto
cuando ya nadie cree
que sea posible un milagro más
mueve ligeramente
su grandioso dedo de dios intergaláctico
y hace surgir de la nada más absoluta

otro anuncio de perfume.

La pantalla me succiona
me lleva más allá,
más allá del torso depilado del actor italiano
más allá de la lencería de la modelo asiática
más allá de los cuerpos que esquían
medio desnudos en la nieve.

Me lleva más allá
más allá de este sofá
de esta habitación
más allá de ti, de mí, de nosotros.

Mi cuerpo no es cuerpo
la materia no existe
soy un irse continuo y puro en el vacío
voy más allá.

Floto ingrávido en la placenta cósmica
estiro mis brazos, digo ¿papá?,
y por un momento veo
la nariz dorada del Dios
que habla a través
de los anuncios de perfume.

Paco Rabanne
Dolce & Gabbana
Boss Bottled
Loewe
Giorgio Armani
Calvin Klein
Cacharel
Valentino
Dior
Chanel

Escuchadme:
No hay que elegir.

Mientras mi hermano apagaba la tele
asustado al verme con los ojos en blanco
tirando espuma por la boca
después de ese último
de ese que era imposible
después de tantos seguidos
de tantísimos
anuncios de perfume.

Tuve la revelación.

Me vi a mí mismo en preescolar
mezclando como un desquiciado
colores al azar en un bote.

Tú.
Sí, tú.
La vida puede ser maravillosa.

Al mezclar los colores así, al tun tun,
siempre sale un marrón feo, escatológico.

No seais tontos.
Simplemente
no tenemos que elegir.

El Dios que habla
a través de los anuncios
me lo ha dicho.

Paco Rabanne
Dolce & Gabbana
Boss Bottled
Loewe
Giorgio Armani
Calvin Klein
Cacharel
Valentino
Dior
Chanel.

Yo también vivía prisionero de la duda.
Yo tampoco sabía qué perfume comprar.

Escuchadme:
No tenemos que elegir.

La gran nariz dorada ha hablado.
No tenemos por qué usar sólo uno.
No hay qué elegir.

Podemos
ir a las tiendas
y comprarlos todos
todos
ir a las tiendas
comprarlos todos

y mezclarlos.

La gran nariz dorada me ha olido, hermanos.
Esta es su sagrada verdad:

No elegir.
Usarlos todos.

Oler a mierda.


poema de Miki Garofalo