La última de Rodrigo Sorogoyen, autor de Stockholm, Que dios nos perdone y Madre. Ya sorprendió con la primera mencionada, Stockholm, codirigida con Borja Soler, todo el rato en pantalla Aura Garrido y Javier Pereira. Quizá fue ya ahí donde se pusieron grandes esperanzas sobre él. Que se confirmaron del todo con la tremenda Que dios nos perdone, un thriller con interpretaciones muy pulidas (Pereira, De la Torre y Álamo), con gestos de la cámara audaces, con una tensión en algunos momentos de auténtico disfrute. Una película que recordaba salvando las distancias a la magistral El Secreto de sus Ojos del gran maestro Juan José Campanella. Pues con esta lo ha vuelto a hacer, o incluso se ha superado. Una historia que se mete en el tuétano de uno de los temas que mejor conocemos en Valencia y en España: la corrupción política. Protagonista Antonio de la Torre. Solo eso ya es un incentivo para ir a verla. Pero nuevamente tenemos interpretación magistral de alguien más: Luis Zahera. Acojonante. Ese momento cuando sale al balcón del despacho porque cree que hay micrófonos, escena entre dramática y cómica, ahí tirando de desmesura.

Sorogoyen graba además en plano secuencia. Y ya advertirá el espectador la tensión que crea especialmente en la secuencia de la casa cuando De la Torre se ve obligado a entrar en busca de las libretas de tesorería. Y qué decir del final, duelo dialéctico entre el protagonista y Bárbara Lennie que termina esta apelando directamente a la sala, al espectador, que está sin aliento, pues Sorogoyen te lleva hasta ahí, hasta ese momento, en un in crescendo que ha provocado que las emociones estén a flor de piel, para terminar en lo alto, como le gusta hacerlo, pero esta vez sí, muy bien tramado, bien escrito y efectista en su ejecución, en el mejor de los sentidos. Quienes a vayan a verla lo entenderán.

Goya pero ya a la mejor música y mejor sonido, a la mejor dirección y ¿actor revelación? (este premio es como oh no conocíamos a este actor que lleva toda la vida trabajando) para Luis Zahera, como ya hicieran con Pereira.

Peliculón de los buenos para disfrutar con un cubo mediano de palomitas, si puede ser mezclar dulces con saladas. Que aproveche.