Mi primer disco: ‘Estopa’, un debut generacional

Estopa‘ es probablemente uno de los debuts más exitosos de las últimas décadas. Y no es casualidad. La importancia que tuvo este disco venía motivado por diferentes aspectos, que respondían perfectamente a una época de cambios sociales. En esta época convulsa, el primer disco de los hermanos Muñoz consiguió triunfar entre una generación que se sentía huérfana de una música propia. Para muchos, ‘Estopa‘ fue nuestro primer disco en propiedad, la primera vez que la música despertó nuestro interés. Y es que hay que recordar la situación que se vivía en 1999 para entender la importancia que tuvo este disco en su momento.

¿Te acuerdas de 1999?

Fue el año del fin de la guerra de Kosovo, la última guerra en territorio europeo hasta la fecha. En Venezuela, el presidente electo Hugo Chavez tomaba posesión de su cargo. Y en nuestro país, Aznar ejercía tranquilamente su primera legislatura, en un año donde los contactos del gobierno con ETA se rompieron dando por terminado el alto el fuego a finales de año. España ganaba el nuevo Mundial Sub-20, con gente como Xavi, Marchena o Barkero como titulares, y gente como Casillas o Yeste en el banquillo. Y el año se cerraba con el temido efecto 2000, que podría considerarse el primer parecía que sí del milenio, y con este famoso anuncio. ¿Te acuerdas ya?

También fue el año del acceso al gran público de Internet y los emilios en ordenadores con el nuevo Windows 98. Sí, también fue el año que Tam Tam Go! publicó su gran éxito ‘Atrapados en la red‘. ¿Casualidad? No lo creo. Los móviles comenzaban a adueñarse de las calles, con Nokias y Alcatel One Touch. La juventud empezaba a conocer la nueva oleada que supuso unos monstruitos japoneses conocidos como Pokemons, ocupando el vacío que dejaron el fin de los Tamagotchis. ‘Crónicas Marcianas‘ y ‘Tómbola‘ eran los programas de éxito, marcando el rumbo de la televisión. Y aparecieron series como ‘7 vidas‘, ‘El Comisario‘ o ‘Nada es para siempre‘, y programas como ‘50×15‘ o ‘Noche de fiesta‘. Ah, y ‘Shakespeare in Love‘ se llevó el Oscar a Mejor Película, never forget.

¿Y de lo que sonaba en la radio?

El mundo de la música vivía una época convulsa. 1999 supuso el comienzo del fin de las girls/boys bands. Las Spice Girls, habían pasado su época dorada, y anunciaban un parón tras la salida de Geri del grupo. Mientras tanto, los Backstreet Boys apuraban sus últimos años de gloria. 1999 supuso también el pistoletazo de salida para una serie de cantantes que reinarían en la nueva década. Un camino que inició Britney Spears, nueva reina del pop con permiso de Madonna, con su debut ‘Baby On More Time‘, y a la que seguirían Christina Aguilera, Shakira o Jennifer López.

El eurodance, con Eiffel 65 con el mítico ‘Blue‘ o el ‘Come into my life‘ de Gala, seguía muy vivo. No olvidemos que un par de años antes Aqua fue la sensación del verano con su ‘Barbie Girl‘. El verano de 1999, en cambio, sonó al ritmo de las trompetas del ya clásico ‘Mambo Nº5‘. Aunque tuvo que rivalizar con el ‘Livin Jam‘ de Blue 4 U, que sonaba en el anuncio de Estrella Damm. Efectivamente, la estrategia de la marca catalana con su anuncio veraniego tiene muchos más años de lo que pensabas. Los ritmos latinos vivían su enésima juventud, abanderada por unos jóvenes Ricky Martin, Chayanne y Enrique Iglesias.

Sin embargo el brit-pop era la sensación del momento. No era de extrañar que grupos como Blur, The Verve u Oasis se colasen en las listas de éxito, donde ya se encontraban grupos más comerciales como The Corrs, Roxanne o Blondie. La apertura musical sirció para que se colasen bandas que normalmente quedarían fuera, siendo Dover el primer y más representativo ejemplo con su ‘Devil Came To Me‘ de 1997. Detrás de la banda de las hermanas Llanos pasaron grupos más friendly para el gran público como fue el La Oreja de Van Gogh con su disco debut ‘Dile al sol‘ de 1998. Se trataba de una regeneración en el mainstream que necesitaba dejar atrás grupos anclados en los 90’s como eran Seguridad Social o Celtas Cortos.

Los hermanos Muñoz, fieles a sus orígenes

No se puede entender el éxito de Estopa sin conocer los orígenes de sus integrantes. La historia de David y Jose, los dos hermanos que conforman Estopa, es seguramente conocida por todo el mundo. Nacidos Cornellá de Llobregat, de padres extremeños propietarios de un bar de la localidad barcelonesa donde empezaron a mamar de los clásicos de la rumba que no dejaban de sonar. Los Chichos, Los Amaya, Rumba 3, Los Chunguitos o Las Grecas entre otros. No faltan por supuesto los clásicos del flamenco. Con una influencia así no es de extrañar que se les viera ya desde pequeños con una guitarra en las manos.

Como muchos otros jóvenes de su misma generación, dejaron el instituto para buscarse la vida trabajando. Y como muchos otros jóvenes de su generación, pronto adoptan el rock español que triunfaba entre los barrios obreros. Extremoduro, Los Suaves, Barricada Reincidentes suenan mientras los hermanos Muñoz pasan por varios trabajos. Así llegamos hasta una fábrica filial de la SEAT, y el “¡Dale estopa!” que no paraba de oírse en ella. Allí nació el nombre del grupo y sus primeras canciones, y tras ganar un concurso de bandas local, grabaron la famosa maqueta que circuló por las redes. El resto como se dice, es historia.

Estopa‘: el debut soñado

El debut de David y Jose Muñoz salió a la venta en octubre de 1999. Todo el mundo que vivió aquella época conoce de sobra el gran éxito que supuso ese disco, para sorpresa mayúscula de muchos. A nadie debía de sorprenderle, cuando un disco se abre con ‘Tu Calorro‘, probablemente la más trascendental de todo el álbum. Precisamente esta canción simboliza perfectamente lo que supuso el primer disco de Estopa. Un disco con una personalidad y un estilo claro, definido y muy directo que eran sus principales armas con las que consiguieron llegar a toda una generación. Y porque fue un soplo de aire fresco muy atrayente en un panorama musical falto de ideas y que necesitaba renovarse.

Y eso que Estopa no inventó nada nuevo. El disco debut no supuso una gran revolución musical, al contrario. Cada canción tenía unos referentes y unos sonidos conocidos por el gran público. Y hacía bandera de ello con un descaro que sí que marcó un antes y un después en la escena musical. Un descaro como fue ‘Por la raja de tu falda‘. Su primer gran hit, y eso que no salió como sencillo. En ‘Por la raja…‘ encontramos a los hermanos Muñoz más atrevidos, divertidos y desenfadados. Con una letra descarada, alejada de las grandes baladas de los Alejandro Sanz o Luis Miguel, o las letras vacías de los Ricky Martin o Chayanne.

Y es que es esa distancia con lo que se oía en las radios de 1999 fue lo que facilitó el triunfo de Estopa. Tenían una conexión con su generación que nadie tuvo en su época. Fue un caso de éxito que guarda mucho parecido con el que ha conseguido trap en nuestros días. Ser la voz de los jóvenes del barrio, con su día a día, sus preocupaciones, sus palabras. Su forma de ver la vida al fin y al cabo. Así, la diferencia con los éxitos de aquella época quedan patentes cuando nos descubrimos ante una balada como ‘Me falta el aliento‘. Una canción donde se empiezan a asomar los in crescendo que serán la tónica del disco. Una balada que guardaba tan poco parecido con los éxitos del momento, que sí suponía ese algo nuevo que caracterizaba este disco.

Tan solo‘ fue la incomprendida del disco. Para muchos, se trató de una simple canción para que el disco respirase entre el ritmo alto que lo caracteriza. A muchos descolocaba las cuerdas, la letra compleja, el saxo final. Sólo unos pocos llegaron a apreciar la importancia de ‘Tan solo‘. Una canción donde la guitarra de Jose se gustaba dentro del tempo más bajo, y donde las aportaciones de los acompañamientos creaban la mejor atmósfera de todo el disco. Una canción donde se reflejan muchas de las influencias del disco. En ella los hermanos Muñoz juegan a ser una suerte de Sabina y Robe Iniesta, tanto en la letra y la voz principal de David como en el acompañamiento musical y los coros de Jose. Pero sobre todo, ‘Tan solo‘ respira a cine kinki. Sus miserias, su ambiente de barrio, sus idas y venidas de unos jóvenes con los que los Muñoz se sentían representados. Y es que eso era Estopa, la bandera de los hijos de aquella generación de finales de los 80’s.

El disco retomaba su ritmo con ‘Poquito a poco‘, siendo otra muestra más de la redondez de la que hace gala. El rasgado inicial recoge el ritmo más bajo de la canción anterior para devolverlo al más alto que caracteriza el disco. Y cuando parece que el disco ya ha vuelto a su cauce, la canción se rompe con el ya mítico “lo reconozco, fumo porros a diario“. No se trata de otra rumba, de nuevo Estopa aporta ese algo más. Una nueva influencia, que mucho bebe del rock progresivo de los andaluces Triana, ya que perfectamente esta canción podría haber sido firmada por el trío sevillano. Según avanzan los segundos poco va quedando de la rumba, y la canción muestra su verdadera identidad, la de una canción que nos quiere hacer viajar. Con los cambios de tempo en el estribillo, una vez más la canción en in crescendo. Y van añadiendo de nuevo vientos y cuerdas, que nos trasladan al pasado árabe de nuestro país, que confirma la percusión que se añade al final.

A continuación vienen dos canciones donde Estopa vuelve a sus fueros. ‘Suma y sigue‘ fue el primer single que salió del disco, probablemente porque es la canción más friendly con el publico más amplio. Y de la misma forma, la que menos arriesga y la menos interesante del mismo. Todo lo contrario que ‘El del medio de Los Chichos‘, otra de las canciones míticas del disco. Y es que Estopa se lo debe todo a la rumba, y esta canción es el primero de los dos homenajes que los hermanos Muñoz hacen a la música con la que crecieron. ‘El del medio de Los Chichos‘ es rumba, pura y dura. Si ‘Suma y sigue‘ era metadona para los no iniciados, ‘El del medio…” es caballo que engancha desde la primera oída. Y es que contiene todo lo que es la rumba, la letra canallita con sus referencias, las palmas, la guitarra que acompaña, la percusión suave, y por supuesto los solos de guitarra y la voz femenina que desgarra con su cante. Sin duda una de las canciones más redondas que ha dado el género, y la mejor forma de homenajearlo.

Como Camarón‘ fue el segundo single del disco, y otro de los grandes éxitos para el publico más amplio. Es una canción que escuchar en bucle, con el (otro más) in crescendo que la caracteriza. Y es que el éxito de esta canción viene dado por ser la más rockera de todo el disco. En ella Estopa hacen un homenaje a la otra vertiente de la que hacen gala, y en la que la guitarra de Jose va quedando relegada según se desarrolla la canción para darle todo el protagonismo a los sonidos eléctricos. Abría esta canción un camino que será parte fundamental en sus siguientes discos y en su carrera. Y es que era esta vertiente la mejor elección para una canción tan visceral y cruda como lo es el ritmo galopante de la canción y donde la potencia de la guitarra eléctrica refuerza la oleada que es ‘Como Camarón‘.

Tras ella el disco volvía a tomar un respiro con ‘Exiliado en el lavabo‘. La bajada de ritmo permitía dar todo el protagonismo a la letra más generacional de todas. La sinceridad y la dureza de las palabras conectaba perfectamente los jóvenes a los que va dirigida la letra. Al contrario que tantos y tantos grupos o cantantes, Estopa no disfraza sus palabras. No hay metáforas, ni doble sentidos, ni nada que leer entrelineas. La crudeza de ‘Exiliado en el lavabo‘ la hace un mensaje generacional, que de nuevo recuerda al mismo de aquella generación que barrió la heroína. Un mensaje alto y claro, y que no juzga a esa parte de la sociedad estigmatizada en aquellos años. Al contrario, se trata de un mensaje conciliador y positivo. La de un amigo que tiende la mano a otro.

Estopa‘ es un resumen del todo. Aquí la rumba desaparece para dejar paso al aporte electrónico con el que Estopa coquetea en la canción, sobre todo en la primera parte. Nada que ver con la segunda parte donde la guitarra eléctrica se hace la dueña de la canción, que por enésima vez va de menos a más. Esta vertiente más rockera continúa con ‘Cacho a cacho‘, el último de los temas míticos del disco. En esta ocasión los hermanos Muñoz ponen toda la carne en el asador desde el primer segundo. El golpe de caja con el que abre la canción sirve de pistoletazo de salida para otra de las canciones que empieza galopante para acabar siendo una estampida. Vuelve la guitarra de Jose, las referencias en las letras, y los cambios de ritmo. Sin duda otra muestra más de lo que fue este disco debut.

Terminaba la canción con ‘Bossanova‘. Otra balada más en la que David se gusta y coquetea, mostrando su cara más canalla. Toda la canción sigue respirando ese ambiente de barrio, de local barato y luces de neón, de gin tonic de Larios y whisky DYC. Una atmósfera en la que se desarrolla esta declaración de amor, y que, al contrario de lo que podría parecer, no desmerece sino viste la canción. Es hacer gala de esa escena que para muchos puede parecer deprimente, pero que en ella Estopa se mueve como pez en el agua. Algo muy parecido a lo que Joe Crepúsculo hace con su música, y es que con un par de teclados bien podría haber sido firmada esta canción por el bueno de Crepus.

El Hit

Para cualquiera sería muy complicado quedarse con una sola canción de este disco. Y es que ‘Estopa‘ fue un disco que casi cualquiera de sus cortes podría haber sido un single. No era raro que alguien pudiera cantarte de principio al fin el debut de los hermanos Muñoz, y en cualquier garito de cualquier ciudad en el 2000 podían sonar a casi cualquier hora. Siendo siempre un acierto. Este disco redondo y generacional supuso un cambio en la escena musical. Desde aquella maqueta, uno de los primeros casos de éxitos gracias a Internet (hola Arctic Monkeys), que fue un golpe de efecto para que el disco fuera un éxito desde el primer día que salió a la venta. La importancia de este disco abrió un camino durante la siguiente década que permitió la aparición de otros nombres como fueron Melendi o Bebe entre muchos otros. Es por ello que, si tengo que decidirme por una de todas las canciones, elegiría ‘Tu Calorro‘, que para mí simboliza esa primera e importante piedra que fue ‘Estopa‘.