Por qué ‘Silicon Valley’ es la serie sobre nerds definitiva

Silicon Valley‘ es una de las mejores ficciones cómicas y más consolidadas de la HBO. La serie, que narra las peripecias de Richard Hendricks y su equipo de informáticos en la cuna tecnológica del mundo, se ha caracterizado siempre por un nivel extraordinario. Su sentido del humor, unos diálogos ingeniosos y un cast con mucha personalidad, han sido alguno de los motivos de su gran éxito. Y es que pocas pueden presumir de haberse mantenido tan fieles a sí mismas después de cuatro años de emisión.

Los nerds más adorables de la televisión (abucheo largo y generalizado a los cansinos de ‘The big bang theory‘) nos siguen encandilando como en el primer capítulo y la cuarta temporada ha sido una montaña rusa de emociones para los seguidores del show. Os cuento porqué.

1. ‘Silicon Valley‘ sigue siendo la historia de un grupo de gafes redomados

Pied Piper, transformada en una exitosa compañía de videochat, está bastante alejada del concepto primigenio que tenía Richard de su empresa, hasta el punto de que éste termina abandonándola y cediendo su puesto de CEO a Dinesh. Casualidades de la vida, la idea fracasa  una vez más, y aunque gracias a ese azar venturoso que siempre es amable con nuestros protagonistas, pueden salvar el culo de nuevo, lógicamente no todo va a ser un camino de rosas para los chicos. Es entonces cuándo Richard da la vuelta a la situación e intenta rescatar su algoritmo para crear “un nuevo internet” con la ayuda de Gavin Belson. Si habéis leído bien. Y es que esta cuarta entrega es grande porque, al menos durante dos capítulos, podemos ver el lado más humano y cercano del archivillano de la serie y jefazo de Hooli. Por supuesto no siempre va a reinar la felicidad y el karma se cebará de nuevo con estos personajes. Pero eso lo tendréis que ver vosotros mismos.

2. La cuarta temporada, ha sido de transición y muy importante a la hora de definir las nuevas relaciones entre los protagonistas

A pesar de que todos siguen viviendo y trabajando bajo el mismo techo, esta vez nos han mostrado a un grupo más dividido y más separado que nunca.

Las rivalidades entre Gilfoyle y Dinesh son un clásico, pero un halo oscuro empieza a envolver la personalidad de Richard como CEO y eso hace mella en la relación con sus colegas. Empieza a tomar sus propias decisiones y a actuar por su cuenta, dejando al margen a todos los demás, y poco a poco se convierte en todo lo contrario a lo que siempre había sido. Incluso Jared, el más entrañable y devoto, entra en conflicto en varios episodios con su nueva forma de ser. La temporada se centra más en las relaciones de los chicos de Pied Piper y en su crecimiento personal que en la evolución de la aplicación y se agradece. Aunque se echa de menos la presencia de Hooli y Raviga encarnada a través de Gavin Belson, Laurie y Mónica.

3. Sale Haley Joel Osment

Una de las cosas que más agradecemos los seriéfilos son los cameos memorables, y esta temporada con la presencia del niño del ‘Sexto sentido‘ se ha anotado un puntazo a su favor, aunque su papel no sea muy relevante. También han pasado por algunos capítulos, actores como Ben Feldman (‘Superstore’) y Chris Diamantopoulos (‘Episodes’), así como personalidades del mundo informático, para los más geeks. Estas pequeñas cosas, sumadas a muchas más, son las que engrandecen y hacen que ‘Silicon Valley’ sea tan maravillosa.

4. Sigue fiel a sus principios

Lo mejor de todo es precisamente la recreación del Valley. Todos sabemos que muchas empresas de prestigio se han formado ahí, pero no todos conocemos lo complicado que lo tienen los nuevos emprendedores para abrirse paso entre gigantes. La serie de Mike Judge no deja de poner zancadillas a sus personajes, pero de esta forma satírica no deja de reflejar la realidad de muchas personas y pequeñas empresas puteadas por las circunstancias y la injusticia muchas veces. Esto es en esencia ‘Silicon Valley‘: la lucha encarnizada del talento de Richard y su equipo, contra las desventajas de un sistema totalmente desequilibrado. Que sigan fracasando la hace realista y más cercana al espectador. La vida no siempre es fácil.

5. El adiós a Erlich Bachman

Antes de la emisión del último episodio, TJ confirmaba su salida de la serie para “centrarse en otros proyectos” y a los fans de Bachman se nos partía el corazón en miles de pedazos. Hay muchas especulaciones al respecto, pero lo cierto es que el personaje encarnado por TJ Miller, ha sido y será siempre uno de los más carismáticos del programa, y su legado televisivo permanecerá siempre en los corazones de sus muchos admiradores. Y aunque su final ha estado muy en la tónica de la esencia de Bachman, lo cierto es que no es bastante homenaje para él. Necesitamos más.

Nos quedaremos, como despedida, con su diálogo explicando el mansplanning a Mónica, uno de los más demenciales de la temporada y más en consonancia con la personalidad de Erlich. Y es que sin él, sin Bachmanity,  sin aviato, ‘Silicon Valley‘ no hubiera sido nunca la misma.

Para terminar os dejo con unos interrogantes. ¿Sobrevivirá la serie sin uno de los personajes más carismásticos? ¿Tendrá el grupo tanto carisma y tanta gracia? ¿Le saldrá algo bien a los chicos de Pied Piper en algún momento? Supongo que con la quinta lo sabremos. Aún así no perdáis de vista esta ficción HBO tan maravillosa en su conjunto. Os prometo que no decepciona. Y además sale Martin Starr de ‘Freaks and geaks’, lo que siempre es garantía de éxito.