Creo que ha llegado la hora de sentar ya, ahora sí, la cabeza y madurar

Así que he hecho una lista

A partir de ahora voy a:

Mirar el pronóstico del tiempo

Escuchar atentamente conversaciones ajenas

Quedar con los amigos a almorzar para hablar de urbanismo

Decirle a las parejas insistentemente: ¿y vosotros para cuándo?

Siempre decirlo con los brazos cruzados

Dar palmadas en la espalda

Ahorrar en gastos empezando por ir a inauguraciones para emborracharme gratis

Dejar de salir de marcha. De hacerlo comportarme como un puto loco

Cenar hervidito

Quejarme más fuerte

Apuntar cosas en un calendario: cambiar la ropa de invierno por la de verano

Señalar a las tribus urbanas diciendo: mira ese

Coger el autobús

Ponerme crema antiojeras antes de acostarme

Meter la nariz en la copa de vino, removerlo, volver a la nariz, hacer gestos de aprobación planchando los labios después de probarlo mientras acerco la copa al camarero

Compadrear con él haciendo chistes sobre la parienta. Si pregunta: ¿les ha gustado? Yo le digo señalando ampliamente la mesa con mis manos: ¿a ti qué te parece?

Salir a pasear con las manos a la espalda y saludar con la cabeza, mentón o cejas, en orden de importancia o estado de ánimo

Dar un suspiro largo cada vez que me siente

Revisarme la próstata

Beber agua con gas

Usar más a menudo el tipo de expresiones: yo no digo que tal PEEROOO…

Usar calzoncillos marianos en invierno y bata de seda sin nada debajo para desayunar por las mañanas

Ser un poco más impertinente: – Hola, ¿cómo podemos ayudarte?

                                                         – Dejándome en paz, gracias.

                                                         – Disculpe, no hace falta que sea usted tan antipático

                                                         – Es que no me dejáis mirar, ¡no me dejáis miraar!, ¡solo queréis venderme cosas!, yo solo quiero estar tranquilo. ¿Qué tamaño tiene esta tienda, a ver? Solo llevo aquí 3 minutos y me habéis abordado 4 personas y ¡no puedo pensar!, ¡no puedo decidirme! ¿¡Quieres que compre toda la tienda!? ¡No!, ¡tengo!, ¡dinero!. Pero si no lo haría. Y lo primero que haría como jefe tuyo es prohibirte terminantemente que te pongas a molestar a los clientes cada vez que entran ¡¡en esta puñetera tienda de mierda!!. Pero gracias por lo de usted.

¡Viva la Seguridad Social!