Pídeme la vida

Pídeme que cuente los segundos que tarda tu piel en erizarse cada vez que paseo mis besos por tu cuello, pídeme que te mire mientras te duchas y escriba sobre tu cuerpo.
Pídeme que te acompañe a por el pan o a la parte de atrás de un coche, que te coja de la mano en la calle o que me deje coger de los huevos en tu cama.
Pídeme que muerda tu tanga hasta que te lo arranque por las noches mientras masajeas mi cabello; pídeme la postura que quieras, estamparte contra la pared y que tus pechos desnudos enjuaguen el sudor de mi frente.
Pídeme que me arranque por bulerías a cualquier hora.
PidemeLaVida
Pídeme el corazón, que yo te lo doy, porque si tú no lo llevas, yo no lo quiero. Pídeme una noche, que yo te convenceré para una vida.
Pídeme no ver el sol en treinta días, solo la luna y reírnos de ella porque, de los tres, será la única que duerma sola o que simplemente duerma.
Pídeme ojeras a las ocho de la mañana porque a las cuatro aún me quieres pedir arañazos en la espalda. Pídeme ser íntimo, pasar el día en la playa o que juguemos a ser adolescentes en el cine.
Pídeme que baile aunque te pise, que te quite los zapatos cada noche aunque estemos borrachos y que te dibuje sonrisas al despertar aunque no te deje dormir.
Pídeme desayunos en la cama y sorpresas no solo por tu aniversario. Pídeme que cuente los segundos que tardo en echarte de menos desde que sales de la cama y recoges tu ropa interior.
Pídeme cualquier cosa, pídeme la vida.
Pídeme lo que quieras, pero pídemela.
A cambio, me conformo con que llegues y te quedes para siempre.