No eres tú, soy yo

No eres tu, soy yoVamos a jugar a hacernos daño, me sabe a poco toda esta tristeza sin ti.

De vez en cuando vuelvo atrás, intentando buscar paz, o casa, en algunos recuerdos.

Pero alguien está jugando a desordenármelos, y cada vez toca mover más cajas para llegar a las noches en las que sólo me bebías tú.

De vez en cuando se me cae la felicidad por el camino, la utopía se me aleja y la tristeza me muerde, comiéndome la cabeza y el corazón.

Y es entonces cuando te busco.

Pero eso es todo.

Conforme viene se va.

Conforme vuelves te alejas.

No eres recuerdos.

Ni eres dolor.

Ni eres tú… Soy yo.

Me duelo muchas veces.

Me duele la vida, y aún sigo sin saber el porqué.

Tus ojos son sólo la excusa que ha encontrado mi razón para llenarme el vacío de algo, aunque sea de nostalgia.

Pero el autoengaño es más destructivo que algunas poesías, y yo no puedo practicarlo más.

Me tranquilizabas la vida, pero mi vida me sobra por todos lados.

Necesito algo que me dé nueva, no que me asiente la que ya tengo.

No te necesito a ti, aunque me engañe.

No te recuerdo a ti, aunque me empeñe.

No me dueles tú, aunque quiera.

No eres tú, soy yo.

Pero ojalá estuvieras aquí para hacerme creer, tan sólo una noche más, que mi recuerdo más doloroso son tus ojos

y no los míos.