Me gustan las mujeres

-Soy demasiado sensible a los encantos femeninos
-Vamos que estás muy salido.

Me gustan las mujeres porque cuando nos eligen nos hacen felices, cuando las queremos son capaces de devastarnos y cuando nos quieren nos hacen invencibles.

Me gustan porque ellas tienen la llave, son la puerta de entrada a lo divino. Con ellas volvemos a ser niños. Son un desafío, huelen el miedo; si no aprovechas el momento único, fugaz, puede perfectamente no haber otro; son ellas las que eligen.

Nosotros somos, sin duda, el sexo débil. Y ahora van a vengarse.

Me gustan porque se sienten atraídas por cosas que nosotros no vemos, porque están locas y su misterio es insondable. Porque sin ellas ¿qué sería la poesía?

Son el mayor regalo. Me gustan cuando se despiertan a mi lado, cuando se escapan conmigo, cuando te fusilan con una sonrisa. No tienen miedo a llorar pero sí al que dirán. Les asusta su propio sexo y se inventan mil excusas. Son complicadas y contradictorias y por eso nos desafían. Suaves y amargan. Crudas y te derriten. Sencillas y te obsesionan. Son ellas mismas y te enamoras. Ellas son el deseo, la injusticia y el arte (que no es morirse de frío). Una mañana rosada, el verde silencio del valle, el origen mismo de la existencia. Una sola mujer puede ser todo tu mundo; y entonces estás perdido. Son el calor del refugio, la suave caricia que inesperadamente te abate, la música que arde en tus entrañas.

Todo esto y mucho más querría escribirle por wassap a la chica con la que quiero volver a acostarme. Querría hacerle entender cuánto me gusta, pero es muy largo y a mí… a mí me gustan, en definitiva, todas las mujeres, porque soy un hombre. Heterosexual. Y estoy salido. Así que no le digo nada. O mejor lo publico y a ella sólo le escribo: ¿haces algo esta noche Brunhilde?

Me gustan las mujeres