Más de ‘13 razones’ para hablar sobre el suicidio

Este último fin de semana me vi toda la temporada de ’13 Reasons Why’, así que os podéis hacer una idea de lo apasionante que fueron esos días, tumbado en el sofá. Al más puro estilo Cancelo con los otros planes, fui enganchando capítulo tras capítulo en Netflix hasta terminarla y llegar a una conclusión: hay que hablar más sobre el suicidio. De hecho, este artículo viene con una reflexión porque los datos son terribles. Pero antes vayamos a la serie, porque hacía mucho tiempo que no sentía algo así; le ha pegado una patada bien gorda a mis emociones, me ha removido por dentro y me ha hecho pensar muchísimo.

’13 Reasons Why’ arranca con una noticia: Hannah Baker se ha suicidado. El trágico suceso ha conmocionado a sus padres, al pueblo y, sobre todo, ha revolucionado el instituto. En lugar de dejar una nota, la joven graba 13 cintas de cassette dirigidas a diferentes personas, explicando en cada una los motivos que fueron generando su sufrimiento y señalando a personas concretas, ‘amigos’ que no cesaron en su bullying diario a esta chica. Justin Foley, Alex Standall, Jessica Davis, Tyler Down, Zach Dempsey, Courtney Crimsen, Marcus Cooley, Ryan Shaver… y, sin que sea para mal, a Clay Jensen.

Sin pretender hacer spoilers, este último parece el único amigo que Hannah tenía en el instituto, al que había conocido trabajando juntos en el cine, entre palomitas y frikismo cinéfilo. Sea como fuere, Clay Jensen nos marca el punto de vista principal de la narración, porque será él quien vaya escuchando todas las cintas. Sin embargo, también tendremos lógicamente la mirada de Hannah, porque es ella quien va relatando lo sucedido, alimentando poco a poco la controversia y el mal rollo en el instituto. ¿Dirá la verdad?

Dejando algo para los que no hayan visto ’13 Reasons Why’, entre capítulo y capítulo decidí buscar información sobre el suicido, así que a partir de aquí nos ponemos serios. Que sí, joder. Sabiendo que es un tema tabú en los medios por temor al ‘efecto contagio’, según el Observatorio del Suicidio en España, el pasado 2015 fallecieron 3.602 personas por este motivo, más del doble que los accidentes de tráfico, 13 veces más que los homicidios y 67 veces más que la violencia de género, siendo también la primera causa absoluta de muerte entre varones de 15 a 29 años y la segunda, después de los tumores, en mujeres de esas edades. Pero aún hay más.

En el año 2000 murieron 6.098 personas en accidente de tráfico y 3.393 se suicidaron. Sin embargo, en el 2015 las víctimas en la carretera bajaron hasta las 1.880, pero los suicidios alcanzaron las 3.602 personas. Eso sí, no ha sido la cifra más alta desde entonces, porque en lo que llevamos de siglo se han suicidado 55.000 españoles. ¿Por qué no oímos hablar de esto? Hay un miedo a que se produzcan más por tratarlo abiertamente, pero es alucinante que cada día en España fallezcan 10 personas por esta causa y no se observe que haya nada para remediarlo.

Evidentemente que es algo incómodo de hablar y sería peligroso no hacerlo porque siempre hay esperanza. Como dice Selena Gomez (es productora ejecutiva de la serie): “el suicidio no debería contemplarse nunca como opción”. De hecho, como sociedad tendemos a escondernos de estos temas complicados, pero lo bueno de esta serie es que no, ’13 Reasons Why’ acepta que esto es un problema y necesitamos hablar de él.

Por supuesto, nadie duda que igual los medios no son la mejor (y única) ventana, pero el tema del suicido debe ser tratado y empieza por educar a los más jóvenes, por trabajarlo desde las escuelas sin ocultarlo. Muchas veces se piensa que las cosas que sentimos no tienen tratamiento y por eso puede ser agobiante intentar explicárselo a alguien, porque crees que no puedes hacer nada, pero normalmente sí puedes. Todo se puede atender y empieza por hablar, aunque también por hacerle sentir a la otra persona que hay razones para estar viva, que sí nos preocupamos por ella. Como dice la protagonista: “Debes saber que hay vida más allá de ese momento. Te espera un futuro lleno de emociones y si te vas, no podrás verlo”.

En ’13 Reasons Why’ vemos mucho más que acusar y echar culpas, porque nos adentramos en el sufrimiento de Hannah Baker y queda claro lo doloroso que puede llegar a ser ese momento. Hay que intentar entender por qué alguien puede tomar esa decisión, aunque nunca alcancemos a comprenderlo. “Algunos os preocupáis. Pero no lo suficiente. Y yo tampoco. Iba a ser mejor la vida sin mí. Una nada vacía, infinita y profunda. Decidí que nadie volvería a hacerme daño”. Luces fuera.

Lo mejor de ’13 Reasons Why’

Su estructura es novedosa y, pese a que la narración puede resultar algo pesada, los capítulos funcionan muy bien porque el mensaje es efectivo y se trata abiertamente el tema del suicidio. Desde las reacciones familiares a las de amigos, enemigos y cómo un instituto podría afrontar (y ‘prevenir’) un suceso de este tipo, ’13 reasons why’ es una buena serie para ver con gente joven y trasladarles una idea: nuestros actos tienen consecuencias, aunque no los hagamos adrede.

Además la tensión va en aumento, los hilos se van moviendo constantemente y conforme escuchamos más cintas, más crece nuestra ansiedad y queremos llegar al último episodio. De hecho se produce algo curioso: aunque conoces el desenlace de Hannah y solo esperas que vayan avanzando las cintas para elaborar un esquema final del argumento, también deseas que ella siga viva. ¿Lo está? Venga, ahí lo dejo, que total son 13 capítulos.

Lo peor de ’13 Reasons Why’

Sin duda, la extensión de los capítulos. Por mucho que estemos enganchados a la trama, cada episodio dura una hora y Clay Jensen necesita un buen empujón para terminarse ya esas cintas. Lo bueno es que en la propia serie le indican muchas veces que debería darse más prisa, así que punto a favor de Netflix incluyendo los deseos del espectador en la narrativa.

Como este artículo, que el rollazo se me ha escapado de las manos. Lo siento, pero ’13 reasons why’ no es solo una serie sobre el suicido de una chica, el abuso, las violaciones o el bullying, es una buena herramienta para abrir debate, porque no todos los días llega hasta el gran público una producción que trate un tema tan importante como el suicidio, sin olvidar su componente de entretenimiento. Gracias.