Marianito, ponme un BIME en vena

El verano ha terminado, la depresión post-festivalera me tiene a moco tendido y, mientras que en algún grupo seguimos intercalando conversaciones de ‘flipaos’ sobre cuáles han sido los mejores conciertos del año con debates sobre si es mejor beber o drogarse en un festival, mi cabeza sólo piensa en el último fin de semana de octubre. Es cierto que ahora arranca la temporada en las salas y ya hay fechas interesantes, pero dos de ellas las incluye el BIME en su cartel y después del último gran evento musical celebrado en Bizkaia tenemos muchas razones para volver.

1. El festival.

Tras vibrar el año pasado con Savages, Los Planetas, Nathan Fake o Richard Ashcroft, este año el BIME celebra su cuarta edición ofreciendo un salto de calidad muy importante. Pero no todo termina con los conciertos, porque ya está en marcha el BIME PRO con actividades dirigidas a la industria, muchas vistas al futuro y referencias como el Premios Fest que está a punto de cerrar su plazo. Venga, dale.

2. El recinto y Barakaldo.

Aunque se habla mucho de este festival en Bilbao, lo cierto es que se celebra en el BEC de Barakaldo, una de las ciudades más importantes de Euskadi. El edificio es imponente, Calatrava no ha tenido nada que ver en su diseño y se llega muy fácil en metro. Si vienes con tiempo, no dudes en darte una vuelta por sus alrededores antes del festi.

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Foto oficial del BIME 2015

3. El cartel del BIME.

Ya lo comentaremos más adelante en un artículo exclusivamente musical, pero viene con nombres como PJ Harvey, Moderat, The Horrors, Suede, The Chemical Brothers, Toundra, Nacho Vegas, The Divine Comedy, Belako o James Vincent McMorrow, ¿qué más quieres en dos días? Cuidado con la respuesta, no me seas pedante.

4. La fecha.

Es perfecta para calmar la ansiedad y saciar nuestras ganas de un festival en otoño. Una semana después llega el Deleste a Valencia, pero no hay ninguna duda de que el 28 y 29 de octubre estaremos firmando ‘zuritos’ triples entre Bilbao y Barakaldo. ¿Vienes?

5. La ciudad más cultural.

Acercarse al mítico Teatro Arriaga, ir (esta vez sí… o no) al Museo Guggenheim, bajar del autobús y darse una vuelta por el nuevo San Mamés, visitar el Museo de Bellas Artes o simplemente dejarse perder por el ‘Casco Viejo’. Todo esto y mucho más es posible, siempre que seas de dormir poco y aguantes un finde en Bilbao. Si no nos crees haz click aquí y mira el vídeo…

6. Sus calles y la música.

Aunque la noche bilbaína no sea conocida precisamente por tener su Ruta del Bakalao, también puedes moverte durante todo el día por garitos de lo más variados. Recordando de primeras que estás en una ciudad rockera por excelencia, si paras por la zona más céntrica entra a los bares de la Calle Barrenkale y hazte una foto con el cartel de ‘Todo lo Negro’. También tienes la Calle Somera, pero simplemente cruzando la ría llegas a la zona San Francisco, muy renovada y con locales para perderse por la tarde. No escucharás ‘The Community of Hope’, ‘Running’ ni ‘Who can say’, pero no me seas elitista que para eso ya tienes el festival. En serio, la zona es agradable e interesante para el punto 10, aunque también puedes visitar otras más alejadas como Pozas o Albia, donde encontrarás el mítico Kafe Antzokia y el Shake.

7. Los bares.

Cánovas del Castillo, apoyado incluso por Sagasta, decía (INVENTOOOR) que las personas deberían dividirse entre las que vivimos en bares y las que no. Lástima por las segundas, pero si eres del grupo de alcohólicos sin fronteras Bilbao te sirve. Coge a tu ‘chupipandi’ y bajaos en el Casco Viejo, entrad al primer sitio que ponga Zurito y de ahí ya vais subiendo, probando el Txakoli de Bizkaia obviamente. Bacalao al pil pil, a la bilbaína, un buen chuletón, morcillas variadas, besugo o rodaballo a la brasa, éstas son algunas de las recomendaciones que un colega de Ondarroa afincado en Bilbao nos recomienda. Luego ya tal.

8. Los pintxos.

Este punto lo incluimos porque somos de números pares, pero decir que es un imprescindible en Euskadi es una evidencia mayor que el ‘cartelazo’ de este año en el BIME. Por experiencia propia e insistencia de nuestro anfitrión recomendamos llegar pronto el viernes para estar toda la mañana entrando en bares. Por zonas, la más destacable vuelve a ser el Casco Viejo, pero también Ledesma y el Mercado de la Ribera con sus alrededores.

9. El Marianito.

Aunque te recuerde al presidente corto en funciones se trata de una bebida parecida el vermut, pero con un toque bilbaíno que nos encanta. Te recomendamos el Ander Etxea en el número 10 de la mencionada Calle Barrenkale, servidos con muchísimo cuidado y cariño por su dueño, con ese estilo de ‘toda la vida’. Las olivas y la barra, necesarias.ander_bilbao_bime

10. Los Afters.

No podía faltar este punto en nuestro artículo, porque ya hemos dicho muchas veces que el mañaneo es el nuevo salir. Cruzando la ría y cerca del Bar Marzana, por la comentada zona de San Francisco, encontrarás alguno locales para seguir con el festival o empalmar la noche del viernes con la del sábado. Eso sí, #moderat, porque lo visto en esos lugares sólo ha sido superado (hasta la fecha) por un local en Aranda de Duero.