Hola qué tal, hoy vengo a hablaros de algo. Me siento mal; no sé si es decepción, rabia, frustración. Es un cóctel de cosas; y, joder, necesito desahogarme. Como todo el mundo. No he posteado nada estos días pero tengo una web y aquí escribo lo que me da la gana, además lo puedo hacer con más calma y después de meditar un poco las cosas.

Se me llenó el timeline de Facebook el domingo con un montón de condolencias hacia los muertos por el accidente de Oliva, y de reivindicaciones. Reivindicaciones a favor de la bicicleta; instrumento a priori ecológico, sostenible, barato y accesible. El domingo un grupo de triatletas/ciclistas fueron atropellados a eso de las 8 de la mañana. Algunos se levantan, fíjate tú, un domingo a las 7 a.m. para salir a hacer deporte. Un hijo y un padre saliendo en bici, el hijo poniéndose somnoliento el mono y azuzado seguramente por el padre de quien cogió la afición o muy posiblemente fuera al revés, porque en las salidas ciclistas no se espera a nadie más de 5 minutos, si llegas tarde es tu problema. Después de 3 o 4 horas de “sufrimiento” vuelves a casa aún con el domingo por delante y con una sensación de orgullo que es como la miel del sacrificio, la satisfacción por hacer las cosas bien, de compadrear con gente con tu mismo espíritu, de esforzarte, de intentar superarte y de saberte merecedor del almuerzo-comida que te vas a meter. Todos estos pensamientos son la medalla invisible que cada semana te cuelgas. Pero ya sabéis, no fue así este domingo pasado para esta gente. Seguramente para los supervivientes de esta grupeta ya no lo vuelva a ser nunca más. Igual que no creo que vuelva a ser lo mismo para esta chica de 28 años salir de fiesta, supongo. Habrá aprendido por lo menos y de la peor manera a no coger el coche cuando vas hasta los topes de todo. Porque sí, la tal Mavi era una delincuente que era reincidente cogiendo el coche borrachísima pero es que no creo que fuera consciente del peligro en el que concurría. ¿Y cuántos no han cogido el coche borrachos alguna vez? De esto es sobre lo que se debería estar hablando en realidad. Pero me alegro que se esté poniendo el foco en la vulnerabilidad de los ciclistas.

Os parecerá que divago. Me explico, no me centro en reivindicar más seguridad para las bicis, endurecimiento de las penas, cagarme en la muchacha que cometió el delito a la que se ve en la impresionante foto que le tomaron completamente abatida con las manos llenas de sangre que no debe ser la suya; yo, la verdad, siento pena por ella. La anécdota que en realidad hace que me decida a escribir tiene que ver con todo esto, pero es más otra cosa de la que quiero hablar. Todos los telediarios, sorprendentemente, estaban dando la noticia del accidente (no digo terrible porque todos lo son) ese día. Y, bueno, al terminar de dar uno de ellos la noticia, alguien dice: es que cada vez hay más ciclistas, la verdad es que no deberían ir en grupo o hacer carreteras solo para ellos, y se reía mirándome y concluyendo con un ¿no?. Yo pensé en decirle sí, es que van provocando, se visten como putas, luego se quejan. Realmente me hizo pensar bastante que ante esta desgracia que realmente ocurre prácticamente en España cada semana se pueda ser tan insensible, como si a ti mismo no te afectase también. Y sí, os acuso de ser unos descerebrados, porque es que esta actitud la veo en muchísima gente y, por supuesto, en personas allegadas, amigos, gente cercana. Esta persona que dijo esto ni siquiera conduce o va en bici pero le nació decirlo pues porque será lo que piensa o es que no lo ha pensado bien. Que la culpa la tienen las bicis por andar por ahí molestando. La carretera es de los coches. De esto quiero hablar. ¿Cómo cojones en la vida se puede llegar a pensar esto? No tenemos conciencia de las cosas. Estamos en 2017 y lo que veo es a Trump gobernando el mundo Estados Unidos y a Le Pen con diez millonacos de votos en Francia. Eso es lo que veo. Somos una sociedad malhumorada, encerrados cada uno en nosotros mismos, maleducados, embrutecidos y nos regodeamos en la mierda en lugar de crecer. Si anduviéramos con pistolas nos estaríamos pegando tiros porque defendemos lo indefendible. Noo, no digo que tengan la culpa PERO: es que circulan en paralelo (está permitido y es más seguro hacerlo así), es que van en grupo por las rotondas (está permitido y es más seguro hacerlo así), es que se saltan los semáforos, es que (esta me encanta) que paguen impuesto de circulación como hago yo (que se jodan como me joden a mí), las bicis (esta me la han dicho, os lo juro) también matan personas. No digo que tal pero… Ya, sí, sí lo dices, lo estás diciendo. Tú no vas en bici y no solo no empatizas sino que te cagas en las putas bicis, no deberían existir. Te están robando en la puta cara pero ¡mirad, Espinar se pide una Coca-cola! Tu novia cobra un sueldo más bajo de lo que le toca por ser mujer en un mundo de hombres pero joder qué hijas de puta cuando hacen denuncias falsas y todo eso. Entramos en el puto diálogo de la caverna y no nos damos ni cuenta.

Lo que no comprendo es cómo alguien que conduce no es consciente de que lleva una máquina de matar. Toda esa violencia naturalizada contra las bicis, contra los veganos, contra las feministas, contra la sexualidad de la gente, contra el otro, ese que no soy yo y que se supone quiere un mundo mejor. Yo no le deseo nada malo a nadie, ¿qué quieres que te diga? ¿Te molesta tener que esperar medio minuto para adelantarme? ¿Por qué? ¿Es necesario pasarme rozando con tu autobús cuando sabes perfectamente que la normativa me permite ir por el mismo carril y que en cualquier caso estoy yendo por el más arrimado a la derecha? ¿Que simplemente no quiero morir atropellado? ¿Entiende usted señor que lo recomendable es que vaya por el medio del carril, que soy un vehículo más como usted, y me está pasando a un palmo a pesar de que sabe que me puedo asustar e irme al suelo? ¿Es necesario que aceleres para girar por una calle pasándome por delante in extremis? Sí, me habré saltado algún semáforo en bici alguna vez, habré circulado por el carril de la izquierda, no pago ningún impuesto (porque no soy un vehículo de tracción mecánica, y a ti nadie te obliga a ir en coche) ¿merezco que me atropelles por eso? Y también como carne y compro ropa en tiendas que fabrican fuera de España esclavizando a ciudadanos de otro país. Sí joder, soy un hipócrita, llevo móvil y tengo una cuenta en La Caixa. Soy un individuo que forma parte de esta sociedad y me veo arrastrado en mayor o menor medida por ella como cualquier hijo, madre o vecino. Y precisamente que formo parte de la sociedad es que me afecta cómo esta se comporte y esté educada.

Justamente hoy me he tomado un café antes de entrar a trabajar y el dueño del bar al ir a cobrarme me ha dicho el café 1 euro pero lo que pone en tu camiseta desde luego es verdad (es una camiseta que compré al hacer el Camino de Santiago y pone “el dolor es pasajero, la gloria para siempre”); y yo le digo sí ¿verdad?; y él me dice ya lo creo, no mucha gente se aplica el cuento; y yo ah ¿sí? ¿y qué gente es esa?; pues… (vacila un momento) indocumentados, me contesta. No quise saber más. Debo estar loco o ciego por no echar la culpa del incesante declive de la Sanidad Pública a los inmigrantes. Debo de estar loco o ciego por no ver que una ciudad llena de coches es mucho más amable y respetuosa que una llena de bicis. Se me debe estar yendo la olla por pensar. Simplemente por eso.