Estoy cansada
de salir por la noche y pensar en si volveré a casa.
Estoy cansada de elegir entre escote o minifalda
porque los dos a la vez atrae muchas miradas.
¿acaso buscas algo, guarra?
Me cansa que me toquen la cintura y me digan, pasa pasa
como si fuera un objeto que se compran en rebajas.
¿No quieres libertad ¡Pues asúmela!
Me cansa no subirme al podium si me da la gana
porque se creen que soy mercancía barata.
Porque se creen que al bajar estaré rendida a su capa.
Pues no salgas, mejor quédate en casa.
Me cansa caminar por la calle y que me llamen sosa o mal follada
si no les sonrío cuando me dicen guapa.
No te pongas tan seria, ¿es que tienes la regla?
¿Crees que tus palabras me dan placer? ¿Es mi deber reír y andar a la vez?
¿Eres un volcán en erupción y no te puedes contener?
¿O es que saliste del zoo y no has visto en tu vida a una mujer?
Que no se me ocurra tener novio porque me dicen, no soy celoso.
Y si por aquellas soy lesbiana creen que nos gustaría compartir cama.
Ellos tienen derecho a hablarme así porque mi obligación es decir: sí;
asentir como si fuera un maniquí para que siempre decidan por mí.
Sí.
Porque aquí, en el juego de roles
no eres tú lo que quieras, ellos son los que mandan.
Así que dime: cuántas
¿Cuántas hacen falta? ¿Cuántas veces saldremos a la calle con carteles de: no es no
con carteles de: ni una más, con carteles de: ni una menos
con carteles de: vivas nos queremos?
¿Qué pasa con todas las víctimas? ¿qué pasa con todas las muertes
contabilizadas al mes cuando nos felicitan porque han sido tres y no diez?
¿Qué pasa con esas tres? ¿no tienen nombre y cara? ¿no tienen una historia, una vida,
no pueden ser tu hermana o tu hija? ¿Que pasa con esas tres? Si lo fueran.
Pasarán los años y ¿la historia creará un memorial para recordarlas?
Como en los campos de Auswitch o el monumento de Hiroshima
recordando a todas sus víctimas.
Un memorial en cada ciudad, un guía te explicará todas sus fotos de Instagram,
cuál fue su Universidad, los polvos que utilizó para disimular la agresión,
las gafas de sol para cubrir el dolor, y el morbo, preguntarán con emoción:
¿qué utilizaron para matarla? ¿Un martillo, un cuchillo, una bala?
¡Basta ya! ¿Cuántas hacen falta?
¿Cuántas violadas secuestradas lapidadas
cuántas golpeadas maltratadas mutiladas y asesinadas hacen falta
para que te des cuenta
de que nos matan?

 

texto Mississipi