1. Históricamente, Las Fallas solían comenzar el primer día del año en el que hace calor. Entonces, cada valenciano salía a la calle y pronunciaba en voz alta: ¡hoy hace día de Fallas!. Pero todo ha cambiado en este 2017. Ahora ya no está la antes todopoderosa Rita en el balcón bramando: el caloreeet, del verà. Ahora hay un alcalde campechano que se sabe nuestra lengua y las fiestas son Patrimonio de la Humanidad nada menos.

2. Las Fallas dividen a la población valenciana más que si coincidieran en franja horaria televisiva First Dates con Mujeres, Hombres y Viceversa. Durante un número de días indeterminado (es como la Feria de Abril, dura lo que te da la gana) Valencia vive un Falleros vs Predator en los que los valencianos no practicantes de Fallas (VNPDF) acaban locos, sordos o solicitando el exilio.

3. Han existido guerras en los Balcanes que paralizaban menos la vida diaria en sus ciudades que lo que ocurre en Valencia con las Fallas. Entre mascletás, pasacalles, ofrendas, ninots y puestos de churros, el número de calles cortadas tiende a infinito o franja de Gaza.

4. “¿Por qué se queman las fallas si han estado currando un año en ellas?” Esta pregunta, típica en el novato fallero, se contesta oficialmente de la siguiente manera: “Las Fallas representan lo negativo del año. Se trata de la idea etérea de destruir el pasado para purificar y dar la bienvenida al futuro.” Lo que nos lleva a la teoría de que si Las Fallas se celebraran en toda España habría que rociar con gasolina desde Finisterre al Peñón de Gibraltar y quemarnos todos a lo bonzo, salvando quizás a Elena Anaya.

5. La mascletá es como un gran selfie de valencianos mientras hacen un mannequin challenge con el cuello torcido hacia atrás. Todos se juntan en la Plaza del Ayuntamiento y se revientan petardos nucleares que provocan mucho humo. Sientes como tus tímpanos sufren, pero tú aplaudes a morir cuando acaba. Y aunque el ruido siempre sea igual (son explosiones, tampoco tiene más), debes compararla con el historial de mascletás a las que has asistido. Normalmente siempre escucharás que esta ha sido sin duda la mejor.

6. La Nit del Foc es la noche anterior a La Cremà. Sí, efectivamente este día se llama así porque es festivo oficialmente y es el día de pegarte fuego. Esta noche se juntan dos tipos de borrachos: unos petardos que son como los que tiran en las Cordàs (en un espacio acotado y con unas medidas de seguridad y de protección) pero que durante los días de Fallas y especialmente este día puedes tirar en cualquier lado y que normalmente suelen tirar el otro tipo de borrachos. Se dice que persiguen el rebufo de la gente que huye de ellos por lo que conviene quedarse quieto como cuando te encuentras a un oso en tus vacaciones de verano en el campamento Wichitah. Quizá te sorprenda, pero has de saber, si es tu primera vez en estas fiestas, que una ciudad tan respetable y señorial como es Valencia se convierte en una zona sin ley. Puedes deambular en ropa interior a las 12 del mediodía borracho como un mono que la gente te dará los buenos días. Puedes reventar contenedores, hacer botellón en el patio de una escalera, conducir tu moto como si estuvieras drogado en un videojuego. Tienes carta blanca y puedes tocar mare, si algún aguafiestas te llama la atención, usando estas simples palabras: ¡que estamos en Fallaash! Eso te dará inmunidad, es irrebatible.

7. La Cremà es la noche donde se queman las Fallas. Ahora sí. El momento del llanto. Las nominaciones de Operación Triunfo. Los ninots comienzan a arder, la fallera mayor (una especie de Miss España pero con peinado de Stars Wars) llora mucho y fuerte mientras suena el himno de Valencia. A diferencia del típico himno, hablamos de una ópera-rock épica de cinco minutos que bien podría haber firmado Queen. Si Freddie Mercury se hubiera llamado Josep Navarro y hubiera nacido en Manises y no en Tanzania, el himno valenciano habría sido mayor éxito que el Bohemian Rapsody. Como esto no es así y la compuso algún señor hace muchos años, normalmente acaban reproduciendo la versión de Francisco, que es como Nino Bravo pero con tarifa plana de rayos uva y récord de asistencias en programas del corazón. El gran día de las Fallas es también la conmemoración del noble oficio de la carpintería y ebanistería. Y el día en el que te tienes que acordar de regalarle algo a tu padre.

8. Luego llega el día 20 con su morning after, llega con la calma que sigue a la batalla, queda el sonido de los coches estos que barren y riegan el pavimento a la vez; pero no es un día de resaca, se respira una paz catártica, algún petardo solitario retumba por ahí, lejano, como diciendo joo, ¿ya se acabó la fiesta? Ya no te da miedo girar por una calle y encontrarte de frente un pasacalle amenazando con pisotearte o tener que esquivar borrachos (de los que explotan y de los que también). Y así comienza para nosotros un nuevo año. Ha llegado la Primavera y ya se respira polen y melancolía. Solo queda esperar a que pase un año más y podamos volver a decir todos: ¡HACE DÍA DE FALLAS!

 

 

Dale al play, sube el volumen, ponte la mano en el pecho y grita cuando llegue el momento: ¡Visca València!