El fútbol ya no es lo que era

Amigas y amigos, este mundillo ha desvariado. ¿Dónde han quedado los futbolistas míticos? ¿Y esos spots que se convertían en clásicos nada más salir? Yo, que pisé los años 80 de puntillas, crecí en los 90 y vibré en los 2000, creo que ya lo puedo decir en voz alta: el fútbol ya no es lo que era. Algo se ha hecho mal, se ha perdido eso de deporte y todo se ha convertido en un negocio que potencia a los personajes como Cristiano, Neymar, Balotelli o Banega, protagonistas sin clase, sin esa elegancia para el desastre. ¿Dónde han quedado los Ronaldo, Prosinescki, Bebeto, Cantona, Vieri, Gascoigne, Verón, Stoichkov, Penev, Romario y compañía? Hasta las noticias del mundo rosa han pasado a ser una puta mierda, ya no salen cosas como las de Suker y Ana Obregón, o las fiestas del gran Ronaldo, que iban hasta los jugadores del Barça y hacían temblar a Florentino Pérez.

FtbolSlide

¿Nos hemos vuelto todos locos? Un poco sí, pero creo que el fútbol muchísimo.Ya no hay estilo, los futbolistas la siguen liando vale, pero han perdido toda la clase. ¿Quién va a heredar la personalidad de los Henry, Beckham, Totti, Giggs, Deschamps, Nesta, Batistuta, Inzaghi, Pires, Ljungberg o Cannavaro? Desde su día a día a los spots, todo ha cambiado.

¿Por qué ya no se hacen anuncios como los de Colacao, con Rivaldo y su hijo? O como el de Danone en el Mundial 98, que salía el niño a tirar el penalti. Incluso Nike, que estuvo muchos años dando auténticos recitales, como el de Ronaldo y su selección brasileña en el aeropuerto o el de Cantona con los diablos, Davids y sus gafas… Ay, ¿os acordáis de aquel mítico “partido a dos goles” de Mahou? Bueno y para los que veíamos el partido del sábado noche en Canal 9, con la voz de Picornell y esos spots de “Partit oferit per Bancaixa”, que saltábamos al sofá cuando la “X” hacía una chilena porque empezaba el espectáculo. Y no soy del Atlético, pero me emocioné con sus campañas de abonos, sobre todo con el de la Guerra Civil y con el del hijo que iba a la tumba de su padre para decirle que lo dejaba…

¿Y qué me decís del spot de Nike con en la Jaula? Joder, que yo jugué en eso cuando lo hicieron en Valencia, aunque nos eliminaron a la segunda, pero aquello sí que molaba y no la histeria que hay ahora. Los niños solo quieren cambiarse de zapatillas tantas veces como lo haga Messi, tener los nuevos cordones de Ronaldo o llevar el peinado de Neymar. ¿Nadie quiere recuperar los cromos, jugar a “soplete” o a “pantalón” e ir a la Plaza Redonda a conseguir los cromos que te faltaban? ¿Ni tener las botas blancas de Alfonso, llevar una sudadera Luanvi y un chándal lleno de parches?

Yo quería ser como Mendieta y Aimar, tener el toque de Del Piero y Mostovoi, la clase de Zidane y Laudrup, que me besaran en la cabeza como a Barthez pero ser como Vítor Baía o Schmeichel, el pelo de Abel Xabier o Seaman y llevar los pantalones de Songo’o (#NO), correr más que el Piojo López, saltar como Ayala y Klose, ser más alto que Jan Koller y Zigic, jugar en Las Gaunas, Sarrià y en el Carlos Tartiere, llamarme De Pedro o Babangida, tirar las faltas como Roberto Carlos o Assunçäo, dar las asistencias a lo Bergkamp, hacer la cola de vaca de Romario, que me tacharan de hereje como a Luis Enrique, Figo o Mijatovic y meter los goles de Van Nistlerooy, ShevchenkoJimmy Floyd Hasselbaink.

Ftbol1

Incluso ahora molaría ser uno de los gemelos De Boer, fichar por el Betis como Denilson, dar “miedo” como Scholes y Gravesen, devolverle el codazo a Tassoti y patearle el culo a Hierro o Salgado, que Van Gaal me dijera “siempre negatifa, nunca positifa”, escuchar en directo a Mejuto chillando un “¡Vaya, joder Rafa!” o a José Ángel de la Casa cantando “¡¡Señor… Señor, goooooool!!”, marcar los penaltis que fallaron Pellegrino, Baggio y Joaquín, salvar la cagada de Zubizarreta en el 98, tener la novia de Karembeu, ganar una Recopa o laIntercontinental, vibrar en verano con el Teresa Herrera y el Trofeo Carranza, volver a llorar con las finales de la Champions, meter la puntita en el 92’ como Solskjaer y hasta recibir cabezazos como Materazzi, un grandísimo figlio di puttana. Bueno y regatear comoRonaldinho, puede que el último grande de esa era que jamás se va a repetir, previa al asqueroso bipartidismo futbolístico.

Y es que, las cosas son como son. Todo esto, por mucho que lo neguemos, ya lo hemos perdido. Me ha podido la nostalgia, lo siento. Esto se ha terminado para siempre, dadles las gracias a la FIFA, la UEFA, Marca, As, Sport, Superdeporte, la televisión en general, los Manolos, Pedrerol, Roncero, Inda, Manolete, Punto Pelota, el Chiringuito y todo el resto de personajes visionarios que han destrozado el fútbol y han conseguido que esto ya no tenga ningún valor, igual que la vida de las personas en cualquier programa del corazón…