Felicidad fitness

Felicidad fitness

Escribo esto después de un día planteándome seriamente una lobotomía para conseguir que mi cabeza deje de torturarme.

Solo hay una cosa que tengo clara, y es que una vida de sentimientos estables puede parecer apetecible, pero que me arrepentiría de todo si en el último momento me diera cuenta de que he vivido de manera mediocre y llana.

Porque sin haberse hundido hasta el fondo, no se puede llegar a sentir la felicidad plena.

Y quien diga que no, que encienda la tele y siga viviendo al ralentí.

Se puede tocar cielo y mierda el mismo día.

Se puede estar loco y ser feliz.

Se puede estar vacío y lleno al mismo tiempo,

feliz y triste,

blanco y negro,

luz y oscuridad.

Que lo que te mata sea lo mismo que te salva.

Y que si te salvas,

como dice Benedetti,

pierdes.

Se puede.

Pero también se puede

conseguir la felicidad saliendo a correr todas las tardes.

Y entrando a correrse todas las noches.

En la misma cama.

En la misma piel.

O en las mismas manos

de siempre.

Sin sexo, porque eso no es sexo.

Y sin amor y sin vida.

Sabiendo a ensalada.

Porque todos somos sanos.

Y sólo fumamos un paquete al día.

Pero sin aliñar.

Con cuidado, que la droga es ilegal

y lo ilegal no es propio de una vida fitness.

Que si acabas la carrera, por favor,

hagas un master.

Y que los lunes,

después de llegar de la piscina,

veas Master Chef.

Y que te dé por cocinar

y comer sushi.

Que si no te gusta el sushi, yo de ti me iría cambiando de mundo.

Porque en este no vas a encajar.

¿Lo sabes, no?

Que te tiene que gustar comer pescado crudo

*pero* ser vegetariano y tomar leche de soja.

Y también tiene que gustarte la poesía,

y leer un libro al mes.

Y conocer grupos de música que no se escuchen en la radio,

y que para verlos haya que pagar,

mínimo,

lo que valdría un camping una semana con amigos.

Eh, pero un momento

¿Se puede acampar sin ir de festival?

Joder, no lo sabía.

¿Y te dan pulsera? ¿Y vas al FIB? ¿Al BBK? ¿Al Madcool? ¿Al Viña?.

Joder con la niña,

qué fotitos sube.

El niño no.

El niño bien,

el niño todo bien,

que esto es España,

no vaya a ser que.

Oye, ¿y eres infiel?

¿Y cómo se siente uno sabiendo que va a pasar la eternidad en el infierno?

Porque espero que sepas que si te gusta alguien más,

lo que tienes no es amor.

Claro.

No como lo mío, ¿ves?.

Mira este selfie que nos hicimos justo antes de comer.

La sonrisa parece falsa -porque lo es-

pero es que la cámara frontal nos saca del revés.

Y eso.

Entonces, ¿tienes dudas?.

¿Y por qué?

No eres feliz, ¿no?

¿Tomas pastillas?

Uf, es que yo no creo mucho en esas cosas.

Yo soy más de meditación y pensamiento positivo.

Mira, te voy a dar un consejo: a mí lo que me va muy bien cuando la voz que tengo dentro habla más fuerte que los auriculares de mi iPod y me dice que mi vida es una mierda,

que no me gusta lo que estudio,

que de mayor (uy, ¡si ya soy mayor!) me gustaría ser otra cosa,

que a esta pena que siento debería hacerle caso alguna vez, que piense de verdad si quiero esto,

para ser como ellos, y tener aquello, y vivir ahí, para comprar aquí, y vestir así;

y así no ser tan infeliz como, por ejemplo, tú;

es ir una horita a clase de pilates.

¿Nos morimos todos ya? Gracias.