El fútbol que mata

LosDosEscobares“Hasta pronto porque la vida no termina aquí.”

Andrés Escobar

Estamos en un momento donde descubrimos la corrupción que tenemos en el fútbol mediante casos judiciales. Corrupción basada en el dinero, en la malversación de fondos, en tratos fraudulentos para llevar mundiales a países donde se construyen estadios con trabajadores en condiciones casi de esclavitud. Pero esto no es nada nuevo.

Hace no demasiado existieron dos personas que marcaron primero un país y después su fútbol. Esas personas se apellidaban Escobar. No eran parientes, pero sus vidas hicieron que Colombia cambiara.

El primero de ellos a todo el mundo le suena, Pablo Escobar, “el Patrón”, “el Capo”. Fue aquel jefe del Cártel de Medellín que consiguió llegar a la política gracias a su comercio con la cocaína. Él era un hombre del pueblo, nacido siendo de clase baja, por lo que gastó mucho de su dinero en reconstruir barrios pobres, dar trabajo a los que lo necesitaban y crear campos de fútbol. Campos de fútbol que, según dicen, sirvieron para alejar las vidas de muchos niños de la droga y otros vicios (afirmación bastante cuestionable).

El segundo de ellos a menos personas les será conocido, Andrés Escobar, “el Caballero del Fútbol”. Central del Atlético Nacional y de la Selección Colombiana durante gran parte de su vida. Un jugador que destacaba por su serenidad y rectitud mental y del cual su mayor vicio conocido era el fútbol.

No obstante su vida se entrelazó por una razón fundamental, Pablo era un grandísimo amante del balompié (cuentan que en una de las veces que intentaban apresarlo él se escondía mientras escuchaba un partido de la selección), y qué mejor manera de lavar dinero que con su máxima afición. Así se creó el ‘narco-fútbol’, donde los mayores traficantes colombianos se hicieron con el poder de varios equipos de la liga nacional y, claramente, el gran Capo se apoderó de dos de ellos, el Medellín y el Atlético Nacional, este último equipo de Andrés. Así se iniciaba una edad de oro en el fútbol colombiano.

Esta época no solo llevaría a la gloria a muchos equipos del país (el Atlético de Pablo y Andrés llegaría a ganar la Copa Libertadores), sino que la Selección también empezó a recibir dinero de la droga, pudiendo pagar a sus mejores jugadores y haciendo que La Tricolor de Higuita, Rincón, Asprilla, Valderrama y Escobar volviera a participar en un mundial después de 28 años.

No obstante, por mucho que el fútbol era un gran reclamo internacional, la imagen de Colombia se marcaba en los gritos que recibían los jugadores de la Selección cuando salían de sus fronteras, ‘Narcotraficantes’. Para luchar contra esto, los jugadores lo único que podían hacer era jugar su mejor futbol, y mostrar una Colombia distinta.

Pero esa imagen del fútbol colombiano contrario a la droga se empañaba con la fuerte relación que tenían los cárteles de Medellín y Cali, llegando a que los propios jugadores que representaban al país fueran a visitar al mismo Pablo Escobar a la cárcel de La Catedral, llegando a jugar un partido de fútbol codo con codo con él.

Os comentaba que tanto Pablo como Andrés marcaron a un país, una Colombia con el ratio de asesinatos más alto del mundo pero que se enorgullecía de su fútbol. Un fútbol marcado por el dinero del narcotráfico.

‘Los dos Escobares’ (‘The Two Escobars’), es un documental de la colección 30 por 30 que hizo la cadena de deportes ESPN en 2010. Gracias a él conoceréis a personas que formaron parte del gran cártel que marcaron los años 80 y 90 en Colombia, además de los futbolistas que llevaron a la gloria a La Tricolor. Conoceremos al “Patrón” y al “Caballero” del fútbol, dos hombres nacidos de la pobreza y que llegaron a su propia gloria con finales demasiado parecidos.