Cuando los tiburones están fuera del agua

AquariusEn 1980, la abuela de Clara celebraba su 70 aniversario rodeada de su familia y recuerdos. Pero mientras todos agradecían públicamente la presencia en sus vidas de la ilustre señora, ella sólo miraba una cómoda de la sala y buceaba en su memoria hasta llegar al momento en el que era embestida en pleno arrebato pasional por su compañero en esa misma casa muchos años antes de que su amor formara parte de sus cicatrices. Fuera, cruzando la calle, las olas siguen frecuentando la misma orilla casi 40 años después en la playa de Boa Viagem, pero ahora es Clara la que vive sola y se muestra una mujer segura y ociosa como estrella de la crítica musical, pasando sus días en la casa en la que creció y superó infinidad de adversidades, entre ellas, un cáncer. Sin embargo, sus planes de retiro hogareño no han sido bien acogidos por el feroz mundo de la especulación inmobiliaria y le llegará una suculenta propuesta para que abandone el edificio y permita a la constructora barrer la zona y plantar un nuevo rascacielos en primera línea de playa de la costa recifense. Din don.

Así comienza el segundo largometraje de Kleber Mendonça Filho, gran amante y seguidor del mundo de la crítica de cine durante años (realizó un documental durante ocho años con los comentarios que fue recopilando de personas involucradas en el mundo del cine), ha conseguido captar de lleno la esencia humana de puertas para adentro, como pudimos ver en ‘O som ao redor(Sonidos vecinos, 2012). Las apariencias pueden ser, o no, lo que parecen. Y en todo ello entra en juego factores como el dinero, el amor, la seguridad, el poder, las clases sociales y los dramas familiares.

‘Aquarius’ (2016) ahonda más si cabe en este tipo de cuestiones con un panorama agudo de la sociedad pernambucana, aplicable a cualquier sociedad contemporánea. Para ello cuenta con la presencia de Sonia Braga, una actriz con tremendo recorrido en Brasil en cine y televisión, pero a la que tampoco le han faltado los proyectos internacionales como ‘El principiante’ (1990) junto a Clint Eastwood y Charlie Sheen o ‘Un lugar llamado Milagro’ (1988) bajo la dirección de Robert Redford, así como personaje clave en ‘El beso de la mujer araña’ (1985) junto a William Hurt. Sonia se mete en la piel de Clara, que vive apegada al pasado queriendo demostrar el vacío humano que entrañan los mp3, sintiéndose atraída por su vieja colección de vinilos llena de anécdotas o “mensajes en una botella”. Pero la vida de Clara es una historia de resistencia y supervivencia. No necesita a nadie y las aventuras amorosas y el sexo a los sesenta y muchos le suponen tener que dar demasiadas explicaciones.

Todo cambia el día en el que el poder del dinero llama a su puerta con una invitación a largarse y un par de sonrisas reglamentarias. Clara decide que ni ellos ni nadie van a alejarla de su conexión con el pasado, sus recuerdos y los muebles que tanto apreciaba su abuela. Pero eso es algo que hace tiempo que han decidido por ella y las estrategias para “convencerla” son cada vez más inquietantes. La protagonista experimenta el acelerado proceso de reestructuración inmobiliaria a golpe de talonario que vive Recife, sumida en plena metamorfosis de cemento intercalando kilométricos edificios con desfavorecidas zonas de favelas, acrecentando la desigualdad social en una ciudad que ha visto cómo de ser conocida por la historia de los niños que comieron carne humana por error en el vertedero hace veinte años a ser la novena ciudad con más rascacielos de América y que tras el paso de la Copa del Mundo de fútbol en 2014 ha dejado como regalo una inflación que iba dirigida a los turistas y que finalmente ha sido lo único que han ganado los habitantes de la capital pernambucana y Brasil en general.AquariusUno de los personajes clave es el socorrista que trabaja enfrente de la casa de Doña Clara, con el que tiene una tierna relación de amistad y quien será de gran ayuda a la hora de descubrir las molestas verdades que entraña el edificio Aquarius. Roberval está interpretado por Irandhir Santos, que junto a Wagner Moura (Narcos, Trash, Carandiru) y Rodrigo Santoro (300, Love Actually, Hemingway y Gellhorn) es uno de los actores más aclamados del panorama brasileño gracias largometrajes como ‘Tatuaje’ (2013) o ‘A Febre do Rato’ (2011). Roberval estará ahí para escuchar las incertidumbres de Clara, que desde que libra su particular batalla con el “progreso” no deja de tener pesadillas y alucinaciones cargadas de simbolismos al más puro estilo de ‘La semilla del diablo’ de Roman Polanski.AquariusKleber creció con tiburones en la playa, en una Recife que no era mucho más segura de la de hoy en día. El primer fotograma de la película corresponde con una vista aérea de “la Venecia brasileña” en blanco y negro en la década de los 70, sin grandes estructuras de hormigón pero en la que sí había carteles que indicaban “peligro, área de tiburones” a lo largo de Boa Viagem. Y es que Recife recibe su nombre debido a los arrecifes que forman barreras rocosas produciendo piscinas naturales, en las que quedan atrapados escualos para nada amistosos que hacen de un día de playa una aventura temeraria. En la película, Roverdal le dice a Clara que no se adentre más allá de donde el agua le cubre la cintura (desobedecer a un socorrista supone un delito grave contra la autoridad), pero lo cierto es que el peligro no lo encontrará en las orillas de su playa más cercana. Clara no es consciente de la trama urdida para que desaloje su casa y cuando lo descubra, se dará cuenta de que los tiburones también se encuentran fuera del agua.