Vivo en el país disyuntivo
en el país de la O.

En el país de la O
vivimos contentOs
vivimos segurOs
vivimos cerradOs
vivimos dormidOs.
La O nos representa
a todOs
en el país de la O.

En el país de la O
la libertad de elegir
es la bandera.
La libertad es elegir
que bandera elegir
sin poder elegir
ya no
entre el resto de banderas.

No podrás elegir
ya no
entre el resto de banderas
y odiarás sus banderas
sobre todas las cosas.

Ni siquiera por contrarias
odiarás a sus banderas
-los colores y las formas
no las distinguen tanto-
sino por no ser elegidas
por ti
por lOs tuyOs.

Elegirás tu bandera
en el país de la O
y elegirá tu bandera
por ti
el resto de tus banderas.

Elegirá la bandera
de tu lengua primera
– ou lingua materna
edo lehen hizkuntza
o llengua de breçol-
la de tu sentir.
Elegirá la bandera
de tu sentir
la de tu voto.
Elegirá la bandera
de tu voto
la de tu canción.
Elegirá la bandera
de tu canción
la de tu fe.
Elegirá la bandera
de tu fe
la de tu pasado.
Elegirá la bandera
de tu pasado
la de tu mañana.
Elegirá la bandera
de tu mañana
y elegirá
y elegirá
y elegirá
por ti,
sin que tengas que
volver a elegir nunca.

Sin que tengas que
volver a elegir nunca
en el país de la O
por haber elegido ya
las banderas
a lOs suyOs
ejércitos formando
en bandos compactOs
separadOs
enfrentadOs
encaradOs

irreconciliablemente disyuntivOs.

Vivo en el país disyuntivo,
en el país de la O,
aunque no puedo evitar soñar con
cómo sería mudarse de conjunción
y vivir todas juntas
en un país que aprende
por fin
a copular.

 

poema de Andrés M Mira