#Buenismo

#Buenismo

foto Jorge G Guerrero

Me solidarizo con las causas justas pero no suelo darle nada al tipo con esa fea cicatriz en el pecho que me vende poemas a un euro; ni a la mujer deforme que pide la voluntad en la puerta barroca de la catedral y a las chicas de Música por la Paz les digo que ya he comprado ese boleto. Me preocupa más no quedarme calvo, ¿qué le voy a hacer? Me duele más no ser mejor que nadie.

Yo reciclo, pago el iva y hago la declaración, doy los buenos días y los martes y los jueves a las 21.00 juego al truc. De hecho, cuando sea viejo defenderé mi campo de alcachofas disparando desde el porche a conejos, gitanos y elefantes rosa. Mientras tanto duermo en una celda dormitorio, estoy a salvo al otro lado de esta linea trazada en el suelo.

Yo soy blanco, heterosexual y español. Y mi país, donde yo nací, es para los míos. Cuando sea rico tributaré en una cuenta offshore, por supuesto, me divorciaré y me iré de aquí. Pero no hace falta porque en mi país hace sol, estoy a salvo y soy feliz. Al fin y al cabo ¿que más puedo hacer? No voy a darle mi dinero a alguien para que se drogue, prefiero drogarme yo; no voy a acoger a alguien en mi casa para que me mate mientras duermo, prefiero vivir; y gastarme mi dinero en alcohol, y si gano en el bingo quizá en Marylin.

Al fin y al cabo, yo no tengo la culpa de lo que pase ahí fuera.

Mi abuelo tuvo que emigrar a Francia para llevar dinero a casa. Un doctor le dijo que no tenía cáncer, que viviría muchos años y se volvió. Lo primero que hizo fue ir a por mi padre y sacarlo de clase para darle un abrazo, grande y libre. En esta España nuestra con tantos turistas y 16 refugiados. Llena de trenes que viajan vacíos y llenas las terrazas de los bares y cascos de botella amaneciendo los domingos en los parques.

No sé cuántos niños se ha llevado el mar, si son cientos o son mil. Una vetusta mano de Europa del este me enseña la palma en la puerta del Mercadona. Lo siento mucho si el mundo ocurre así, pero yo lo único que quiero son tres comidas al día para mí. Ya me manifesté contra la guerra de Irak, me quejé en Twiter por todo salvo alguna cosa; pero tengo derecho a ir a Disneyland Paris, trabajo todo el día y me compro ropa en HyM, Bershka, Zara, yo que sé, si la ha confeccionado una niña en Bangkok, ¿qué he de hacer?. Me levanto a las 7:00 para coger el autobús y por la noche Gran Hermano, beso a mi hija y si mi mujer no me quiere me masturbo y a dormir.

Tampoco pido mucho, sólo eso, ser feliz.