BlaBlaCar (Manual de uso)

Vic Mcklein


Estamos en una época oscura y siniestra en la que llegar a fin de mes se convierte en una auténtica película de terror. Economizar se convierte en una prioridad indispensable, y aún diría más: necesaria. Pero eso no quita que dejes de viajar por la península. Compartiendo coche puedes ahorrarte un buen dinero que a largo plazo agradecerás más que una “rebequita” por la noche en el Sonorama.

Así que vamos para allá Ulises. Cógete libreta y boli y apúntate estos superconsejitos del día:

1.  Amovens o Blablacar.

Depende de la urgencia que tengas en el viaje. Con Amovens te ahorras gastos de gestión, que parece una tontería pero no lo es. Blablacar te puede llegar a cobrar casi 3€ de gestión.

Que uno llega a pensar, si es para el mantenimiento de la web… ¿a quién tiene que pagar tanto? No sé, igual son duendecillos que están todo el día cara al ordenata, gestionando los viajes. ¡No cuela! Eso sí, con esta compañía tienes la seguridad de que es poco probable que te dejen tirado, o que de repente te des cuenta de que estás en una patera móvil con 6 personas más. ¿Pero puede ocurrir? Sí, pero es más difícil. Amovens es como los libros de elige tu propia aventura: te puede pasar de todo. Desde que te dejen tirado hasta que de repente estés en una furgo con 8 personas más y sin aire acondicionado… durante 6 horas de viaje. Eso sí, pagas en mano.

2.  Habla el primero.

Si eres de los que odia tener que dar conversación a desconocidos en un viaje tan largo habla nada más entrar con el conductor. Sí, sé pesado, pregúntale por su vida, sus gustos, ¿Second o Supersubmarina?, ¿existe vida en otros planetas?, ¿es Jordi Hurtado inmortal?… Lo que sea, pero sé pesado, para que el tío se canse de ti y deje de hablarte en menos de una hora. Parecerá una tontería, pero si inicia él primero la conversación, la has cagado. Puedes llegar a acabar hablando durante tres horacas, y no mires los cascos, que por mucho que te los pongas, te hará preguntas. A ese tipo de tíos se la sopla todo.

3.  No te pongas en el asiento de copiloto.

A menos que seáis cuatro y tres de ellos vayan a estar apretujados detrás, no lo hagas. Sentarse en el asiento de copiloto es como ir a una cita ciegas, nunca sabes lo que te vas a encontrar.

4.  No hables de política, economía, religión, independencia o cualquier tema de opinión gratuita.

Aunque sepas mucho del tema. Pasa tete, pasa. A menos que te apetezca tres horacas de discusión acalorada que no arreglará el país y que, para colmo, te hará vivir la experiencia de un modo negativo.

5.  Si viajas con menores, hazte colega.

Si tienes la suerte de viajar con el hijo del conductor, sé colega. Recuerda que un niño de 7 años puede hacerte la vida un infierno, y no tienes escapatoria en ese coche.

6.  Fíjate (always) en los comentarios positivos del conductor.

Si es su primer viaje o no tiene comentarios, que se arriesgue otro. Piensa que estás viajando en el coche de un desconocido, y eso nunca mola. Ten un mínimo de control sobre la situación. Una buena forma es esta.

7.  Si tiene foto mejor.

Lo sé, es un poco lamentable el tener que fijarse en su aspecto, pero piensa que alguien que muestra su imagen, independientemente de si es atractivo o no, te está dando una información positiva. Esto siempre ayuda, sobre todo si es la primera vez que compartes un coche.

8.  La duración del viaje es importante.

Parecerá una tontería, pero no. Hay conductores que hacen mil paradas porque odian estar mucho tiempo en la carretera, y suelen indicarlo. Si no te fijas en eso puedes correr el riesgo de hacer un Madrid – Valencia en 6 horas (¡casi ná!)

9.  Si viajas a menudo repite con el mismo.

Muchos conductores suelen reservarte la plaza si les avisas por whatsapp, te ahorrarás los malditos gastos de gestión.

10.  Pilla siempre agua.

Como te toque con compañeros que quieren ir directo, vas a flipar. Sé previsor, ni pagando con sangre de unicornio, no es rentable comprar agua en los bares de carretera.

La vida es muy corta para desperdiciarla sin ver mundo. Deja tus maneras de princesa o “princeso” en casa y prepárate a la aventura, porque créeme, compartir coche es toda una experiencia, casi siempre positiva, otras negativa, pero siempre una experiencia.

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