Atrapados en la red

-Hola, buenas. ¿Es aquí donde puedo desnudar mis vergüenzas?
-Sí, adelante. Quítese la ropa y déjela por ahí.

He de confesar que la primera vez que escribí algo que se publicara, que ya no era solo para mí, lo pasé un poco mal. Porque da como cosica exponer tus partes íntimas ¿no? Y a mí me gusta escribir desde la autenticidad -aunque en realidad sea todo mentira-. Pero luego ves que no pasa nada. Como irte a una playa nudista que vas con miedo pero luego pasas de la cosica al gustete. Pensaréis: yo no me considero exhibicionista. Ya. Tú eres uno de esos que copia en su muro personal de facebook esa cosa llamada “hoax”, declarando que tu privacidad, certificando que tus derechos, tu información es personal e intransferible…bla, bla, blá. Tu información es personal pero tienes facebook para compartirla con el mundo “virtual” (hoy en día el mundo entero es virtual) y hacerle saber a la gente que tu abuela fuma en pipa. Y ya vas refrescando la pantalla cada cierto tiempo a ver cuántos likes ha subido la foto que has colgado de tu abuelita sin su permiso: “miradla cómo fuma, parece Marlene Dietrich”.

Red3

Comunicarse es genial. Desde que salió el facebook todos nos hemos convertido un poco en Belenestebanes y Albacarrillos, en Terelucampos y Carmenborregos. Alguien se siente bien a las 11:30 de la mañana en su ciudad y decide comunicárselo al mundo, o le ha dejado el novio y decide compartirlo haciéndonos saber que no pasa nada porque la vida es chula –claro que sí, superchula, pero tú ahora estás hundidita en la mierdecita. Y no te pagan como a Kiko Matamoros, pero tú te resarces ahí, gratis.

Hoy día, quien más quien menos le tiene al tanto de sus viajes, novias, hijos y emociones a más de 500 amigos. También he leído por ahí que mucha gente se deprime al ver a la peña tan superfeliz. Porque es que la gente está superfeliz, son tiempos jodidos pero si echas un ojo a los muros de los demás ¡estamos aprovechando la vida a tope! Si estamos tristes o deprimidos, utilizamos esta ventana abierta al mundo como catarsis que nos pueda servir ¿para qué? ¿Para que nos llegue feedback en forma de frases motivadoras y palabras amistosas de apoyo?. No sé quien dijo que una ventana es siempre el fin del mundo. Desde ahí nos asomamos, desde el otro lado vemos a los demás, hasta ahí llegamos y no más allá porque nos suicidaríamos. Si nos sentimos estupendamente y el mundo vibra en una gama de múltiples y fascinantes colores queremos hacer partícipes de nuestra dicha a todos nuestros seguidores. Y es aquí donde corres el peligro de entrar en fase psicótica y revisar cienmil veces tu perfil a ver si te dan más de diez likes. Porque segregas dopamina cuando te suben los likes. Tu ego o vanidad o algo se alimentan de likes, y… si nadie le da: ¿es que a nadie le gusto? ¿es que no molo? ¿a nadie le intereso? Miras a ver si tu ex le ha dado al like. Like. F5. Like. Todos. Queremos. Gustar. Si estás cabreado escribes algo críptico y a ver si alguien te pregunta y se da por aludida tu ex. Si viajas mucho: mirad como viajo; si trabajas #workinprogres #seguimos #alevantarelpaís #notengovidaperoyotrabajotuno; si no #loslunesalsol #miradcomoalmuerzo; ¿haces carreras populares?: mirad qué tiempos me hago, cómo entreno #noexcuses #workhard #sinosueñasestasmuerto #pasalobien; si eres valenciano, fotito en el espejo enseñando abdominales #instatete; si eres foodie ¿a que se te hace la boquita agua con mis fotitos de comidas que tardo 10 minutos en hacer y que, por supuesto, luego ni de coña me como porque he de mantener este tipazo para las fotos en la playa?. Y luego está esa gente que anuncia que va a hacer limpieza de amigos que me dan ganas de decirle por favor bórrame a mí; o a lo mejor suplicarle fuerte en los comentarios del post que no me quite que soy un buen chaval.

Soy un hater, sí, pero soy perfectamente consciente de que estoy dentro del maldito saco. Yo he escrito dejándome llevar, he sido un gregario más siguiendo la estela del momento, he derramado mi mierda, no sé, está todo ahí para quien me quiera stalkear.

¿Pero no es cierto que si estoy mal por el motivo que sea, para eso está la charla con un buen amigo?; querer fardar de novia está bien pero sustituir tu foto de perfil por una en la que solo sale ella es demasié; si rompes con tu pareja y te compras un perro, en facebook pasas a ser ¡un maldito perro! Lo veo todo como una autorreafirmación de nuestro ego. Y aquí es a donde quería llegar (a lo mejor). Necesitamos relajarnos porque si nuestro encuentro con la sociedad es una lucha de egos al publicarnos (publicitarnos) en internet esto se acaba convirtiendo en una auténtica batalla (de marketing). Sí, los demás te la sudan. Nos estamos comunicando nuestras propias ideas a nosotros mismos para convencernos. Y dándole bola a los demás con el fin de ser popular y que te sigan la corriente después. Todo muy auténtico vaya.

Facebook es un vaso comunicante que va de nuestra oreja izquierda a nuestro hemisferio cerebral derecho.

Red

Hubo un tiempo en que no todo el mundo tenía wassap, al principio de los smartphones, no sé si alguien se acuerda. Y un muy buen amigo solía decir -cuando veía a su alrededor a gente sonámbula caminando con la cabeza gacha y a sus amigos sentarse alrededor de la mesa como autómatas chateando con gente que no está presente, o enviándose mensajes en un grupo con gente que sí está de cuerpo presente-: ¡país de chorizos! No, espera, esto lo sigue diciendo, era esto: ¡el wassap traerá la Tercera Guerra Mundial!. Ahora él mismo es capaz de no darme conversación durante largos ratos cuando quedamos por estar dándole a los deditos.

En fin, voy a colgar esto en mi muro de facebook y anunciarlo en twitter, y luego procrastinaré mirando fotos que haya actualizado mi ex hasta ponerme a llorar.

Gracias por leerme. Y dadle al like, cabrones.