Apocalypse Now, el peor rodaje de la historia del cine

Francis Ford Coppola ha conseguido llegar a Cannes. La Riviera francesa y el glamour que emana del festival de cine contrastan con lo que el director acaba de dejar atrás. Los rayos cálidos de la primavera sobre la Costa Azul no consiguen que Coppola olvide los años de rodaje en Filipinas. Su propio Vietnam. Su propia guerra. El caos. La anarquía. El rodaje más complicado de la historia del cine. Es el propio Francis quien define lo que sucedió. Nadie mejor que su creador. Su fustigador. Su dios. Su diablo. El mayor defensor y detractor de la película: “Apocalypse Now no es una película sobre el Vietnam. Apocalypse Now es Vietnam”.

‘Apocalypse Now’ comenzó mal antes de su rodaje. El propio casting ya fue una especie de spoiler de lo que se avecinaba sobre la cordura de Francis Ford Coppola. Valiente como siempre, el director apostó por actores de raza y muy mala hostia: Dennis Hopper, prototipo de hippie de los años setenta y multi­consumidor de sustancias (marihuana, cocaína, anfetaminas…), Robert Duvall (con quién se enfrentó 10 años después en la pre-producción de El Padrino III al comprobar que el peso de la trama recaía sobre su Tom Hagen pero no iba a cobrar lo mismo que Pacino), Harvey Keitel y, una vez más, Marlon Brando.

Coppola tuvo problemas para transmitir la parte clave del capitán Willard, el agente que va en busca del loco Coronel Kurtz y en torno al cual gira la acción. Aunque era un actor solvente, Harvey Keitel en realidad era una estrella de segunda línea y nunca fue la primera opción de Francis. Antes de él, Robert Redford, Jack Nicholson y Steve McQueen rechazaron ‘Apocalypse Now’. Fue ahí cuando el director tiró del tercer miembro de los Corleone que hubiera estado en el rodaje (tras Brandon y Duvall). Pero Al Pacino también le rechazó. La perspectiva de pasarse más de cuatro meses en una selva remota le parecieron poco atractivas para el actor al que Francis Ford Coppola había llevado al estrellato. Las dudas sobre Keitel se confirmaron y a los pocos días de comenzar el rodaje, ya en Filipinas, fue despedido. Para sustituirlo se tiró de Martin Sheen. Pero resultó que el padre del mismísimo Charlie Sheen era una precuela de su propio hijo.

APOCALYPSE NOW, Martin Sheen, 1979. © United Artists/ Courtesy: Everett Collection

APOCALYPSE NOW, Martin Sheen, 1979. © United Artists/ Courtesy: Everett Collection

Martin Sheen llegó con su propia dosis de caos al rodaje. El actor estaba pasando por una fase de alcoholismo de tal envergadura que durante una escena rompió un espejo con su puño y ni se percató de que su mano estaba cortada y chorreando sangre. Willard, el personaje, sufría una crisis nerviosa causada por el consumo excesivo de alcohol. Martin puso todo el realismo posible. No hizo falta ni tirar de método. Pero aún hubo más. Aunque Sheen sólo contaba con 36 años en aquel momento, sufrió un infarto de miocardio fruto de su alcoholismo, el intenso papel que estaba interpretando y el asfixiante calor de la selva. A Coppola le dio un ataque de epilepsia al enterarse de la noticia. Cuando se recuperó, sólo atinó a gritar a los jefes de estudio: “Si Martin muere, no estará muerto hasta que yo lo diga”.

La ausencia de Martin Sheen causó más retrasos en un calendario que ya venía tocado. Obviamente, sin el actor protagonista, todo quedaba aplazado sine die. Irónicamente, parte del equipo de producción pasó a llamar a la película “Apocalypse When?” y “Apocalypse Never”.

Hopper

La situación con Marlon Brando

Al principio ni le cogía el teléfono. Pero Coppola, cuyo segundo apellido debe ser Terquedad, le insistió. Fue cuando se le ocurrió pedir una suma ridículamente alta.

– Está bien. Lo haré por 3,5 millones de dólares.

Marlon Brando se comprometía con el director que le había devuelto a la primera línea de Hollywood. El Padrino reportó un Oscar (rechazado por el actor) y una reinvención de su carrera. Ahora, Coppola volvía a reclamarle para ‘Apocalypse Now’ y Brando se descolgaba con estos 3,5 millones de dólares que equivaldrían hoy en día a unos 12. Las condiciones fueron también fijadas. El intérprete se comprometía a bajar de peso para el papel, leer la novela y, por supuesto, el guión. Marlon no cumplió ninguna de ellas.

Con 40 kilos de más y sin saber ni una sola línea del libro original (‘El corazón de las tinieblas’) y el guión (inacabado por Coppola), Marlon Brando llegó a Filipinas mintiendo sobre el cumplimiento de todo lo acordado con su director. Aseguraba haber leído la novela pero, obviamente, no pudo disimular su descomunal tamaño físico. ¿Cómo iba a interpretar a un militar que malvive en la selva de Vietnam pesando más de 100 kilos? O mejor dicho, ¿quién se iba a creer dicha interpretación? Como ironizaba uno de los productores de ‘Apocalypse Now’: “No sé podía ver a su alrededor”.Marlon Brando conversa con CoppolaLa aparición mastodóntica y poco profesional de Brando suponía dos grandes problemas para el rodaje. Aunque era cierto que Coppola no había cerrado un final en el guión, el actor ni siquiera sabía de qué iba la película. Ni la novela. Además, lo ya comentado sobre la figura del intérprete. Había que “colar” un Coronel Kurtz de 100 kilos perdido en la selva.

Marlon Brando aprovechó las dudas de Coppola y las demoras en el rodaje (seguían ocurriendo inclemencias del tiempo) para dedicar tiempo a la lectura de ‘El corazón de las tinieblas’. Brando, fiel a sus raíces como actor del Método, necesitaba conseguir totalmente el interior del personaje que interpretaba. El “gordo” y poco profesional quería ahora explorar todos los matices de la motivación de Kurtz.

El reparto y el equipo técnico quedaron en stand­by durante semanas. No así el contador de dinero. La producción de ‘Apocalypse Now’ siguió encareciéndose. Coppola y Brando se encerraron para luchar por la correcta interpretación del papel. Estudiaron minuciosamente a Conrad, algunos libros sobre mitología e incluso el poema de la destrucción y el renacimiento ‘The Waste Land’, de T.S. Eliot.

Coppola, enfrascado en conseguir el Coronel Kurtz, olvida que hay un guión sin un final. Aunque al menos ya contaba con un actor metido en el personaje y en la investigación del mismo. Es ahí cuando se gestaron las líneas inventadas por Marlon Brando y susurradas entre dientes. Arrastrando las palabras de una manera incoherente pero inconfundible. Puro Brando.

Pero faltaba “solucionar” el problema del peso. Los 40 kilos de más con los que Marlon Brando había llegado al rodaje de ‘Apocalypse Now’ convertían en irreal la credibilidad del Coronel Kurtz. Pero ahí apareció Vittorio Storaro. El director de fotografía italiano tenía vía libre por parte de Coppola para recrear la atmósfera visual de la película. Y de la monstruosidad del tamaño de Brando sacó una genialidad. La imagen más icónica de la película junto al plano donde Martin Sheen emerge del agua. Kurtz entre tinieblas. En la oscuridad. El aura física del misterio que rodeaba al coronel.

Brando, vestido de negro, mostró su cara siempre en la sombra. Con remolinos de humo alrededor de su figura, dándole ese aire etéreo y onírico. Casi demoníaco. Como el dios de la tribu. Lo más característico de ‘Apocalypse Now’ no vino dado por razones artísticas, sino por camuflar el deteriorado físico de Marlon Brando.

“El horror, el horror” fueron las palabras finales que Marlon Brando en ‘Apocalypse Now’. Una manera de resumir la guerra de Vietnam y cerrar la pesadilla en la que se convirtió el rodaje de la película.