Podría ser otro día de invierno
uno menos
siamés ridículo de todos los que vinieron antes
Pero hoy no

Las puertas se desplazan sin resistencia
intermitentes
luces halógenas se desmayan
Por qué no

Acaba de entrar el sol bajo tierra

Uno
dos
contacto

Arcoiris en charcos sucios
Un vagón y siete pares de pies
siete pares de piernas
siete pares de manos
TUS manos
con dedos decorados de chicle y carmín
prometiendo caricias y besos afilados

¡Eres preciosa!
Grita mi silencio
¡Eres preciosa!

Tres
cuatro contigo
somos vomitados a un andén

Escaleras
un choque
tu olor
– ¡TU OLOR!-

Hueles a tres de la mañana
hueles a los restos del café
hueles a delirios de fiebre
a un hola y adiós
el viernes por la noche
sin tener a dónde ir

Manadas de pasos corren hacia
la frontera de un nuevo tren
con destino equivocado

Tus pies avanzan
Los míos no
¿Y si salto?
¿Y si salto AHORA?
Un poco de valor que no llega

Pitidos que se resisten a partir
Las ruedas rugen y
tras el cristal
la sonrisa
Dos reflejos y una imagen

No te conozco y ya te debo la vida

 

(poema de Andrés Martínez Mira)