5 motivos para ver Fargo (la serie)

Fargo

El 12 de Octubre Canal Plus comenzó a emitir Fargo, una de las series de más calidad de este 2014, que todos deberíais ver. Como quiero convenceros y, pese a tenerlo muy fácil, os voy a hacer una lista de motivos por los que empezar con esta intrigante miniserie, que ya ha sido renovada para una segunda temporada.

1. “Fargo” se basa en la película homónima de los hermanos Coen (1996)

La que para mi es una de las mejores obras de los Coen, encuentra desarrollo en esta complicada trama, que toma algunos elementos del largo, y mejora muchos otros. No hay muchas similitudes entre una y otra, ni siquiera para empezar sus protagonistas se parecen mucho. Su humor negro, la tensión, esa sensación de vergüenza ajena que provocan algunos de los personajes, son algunas de sus similitudes. Pero la serie va más allá, acompañando la tensión de una gran fotografía, unos guiones brillantes, un ritmo envidiable y sobre todo, el personaje interpretado por Billy Bob Thorton, uno de los mejores psicópatas, y con más carisma, que he visto en la televisión.

La historia parte de una misma premisa, los escenarios se parecen, hay guiños y guiños por todas partes, pero el principal nexo de unión, es el papel de Sheriff encarnado originariamente por Frances McDormand, que la serie reproduce prácticamente literal: a partir de ahí y desde el mismo capítulo uno, todo es diferente.

2. Es una de las mejores series del año.

Para mi, particularmente, ha sido la mayor revelación de este año seriéfilo en curso. Pero no debo ser la única que lo piensa, también hay muchas más, y entre ellas los académicos de las artes y las ciencias de la televisión de EEUU, que en la edición pasada de los Emmydecidieron condecorar a Fargo con dos premios importantes: “Mejor miniserie” y “Mejor Dirección de Miniserie”. Nada mal teniendo en cuenta que competía con Sherlock o Tremé.

3.Cuenta con Martin Freeman.

Aliciente o no,  entre 2013 y 2014, Martin Freeman ha aparecido hasta en la sopa. En Sherlock y en El Hobbit nos gusta: es un actor entrañable, se parece a Stuart Little, interpreta personajes adorables y está de moda. Pero en Fargo mola mucho más.

Lester Nyagaard no se parece en nada a John Watson, al tímido Bilbo Bolsón, o al actor porno de Love Actually. Freeman interpreta a la perfección a un sobreactuadísimo vendedor de seguros, egoísta y corrupto que encaja a la perfección en ese escenario de antihéroes y bufones de los hermanos Coen a los que reverencia. Un gran personaje.

4. Enriquece mucho: personajes, trama y da un papel cuasi-protagónico a Colin Hanks.

Le había visto en Dexter e incluso en Mad Men, encarnando papeles ridículos y en algunos casos indecentes, pero en Fargo forma parte del elenco principal. Y es que uno de los principales aciertos -lógicamente a mayor duración, mayor despliegue de imaginación- son las nuevas incorporaciones, las historias simultáneas y los rodeos a la trama principal, que parten de su antecesora, pero no se asemejan a ella.

El personaje de Hanks, es el contrapunto al mal y la corrupción que rodea a muchos de los personajes principales. Un haz de luz en un espiral de oscuridad que envuelve todo en general.

5. Fargo está aquí, porque alguien tenía que hacerle sombra a True Detective.

Y sí, las comparaciones son odiosas, pero tenía que decirlo. Si en True Detective, el esqueleto argumental gira en torno al conseguidísimo Rust Cohle, aprovechando un escenario nihilista y macabro de asesinatos y perversiones humanas, Fargo ahonda más en la psicología de unos personajes que se mueven en una selva algo distinta. No todo es oscuridad -tampoco en “T.D” con el contrapunto de Harrelson– y en este caso la maldad que se estudia es una maldad diferente. La que viene de fábrica y autoimpuesta, y la que lo es también, pero precisa de detonante. En esta selva puedes ser un lo, pero has de camuflarte para no desentonar. Y el contraste entre depredadores y presas no siem