10 razones por las que Cachitos es el mejor programa de la televisión actual

 

Cachitos de Hierro y Cromo comenzó en septiembre de 2015 su tercera temporada, y en Sesión Golfa todavía no habíamos tratado el tema porque la carga de trabajo y de ideas que tenemos nos desborda (no, en serio) y nos impide ver el horizonte. En un mundo dominado por Gran Hermano, MMHHYV o Los Manolos, hay un oasis en el que suena buena música y en el que nos juntamos los mismos locos cada semana para disfrutar durante algo más de media hora.

Estas son las 10 razones por las que Cachitos es el mejor programa de la televisión actual. Afirmando fuerte y sin caer en objetividad ni cosas de esas de gente decente. Ahí van.

cachitos

1 – Porque los domingos ya no son astrománticos, ni esas 24 horas infernales en las que solo pensamos en resaca, mensajes mandados cuando no debíamos y lunes que acechan detrás de la puerta. Los domingos son, desde el 27 de Septiembre de 2013, el día de Cachitos, y eso es motivo de alegría, fiesta y pijamazo de franela.

2 – ¿Conocéis algo parecido a Cachitos? Yo tampoco. Es un formato rápido, directo y fresco en el que la música es la protagonista pero no la clave. Es decir, si Cachitos tratase otros temas en vez de la música, posiblemente seguiría funcionando. Desde aquí reivindicamos un formato Cachitos con fútbol vintage y nos ofrecemos como guionistas, testeadores y siervos incondicionales.

3 – Gracias a Cachitos descubrimos que a nuestros padres, hermanos y abuelos también les gustaba la música, y no tenían tan mal gusto como pensábamos. Ver Cachitos es volver a los viajes familiares en coche en verano, es desempolvar el Caribe Mix y las cintas de cassette con canciones grabadas de la radio, un viaje al centro de la nostalgia y la vergüenza ajena al recordar nuestros outfits noventeros.

4 – Gracias a Cachitos, salimos a la luz una nueva tribu urbana que habitábamos las sombras, temerosos de ser juzgados por nuestros gustos y costumbres: Los Juanpardistas. Porque el Juanpardismo existe, y aunque a partir de la segunda temporada nuestro Mesías perdió protagonismo, sigue apareciendo de vez en cuando para traernos amor y los mejores playbacks de la historia de la música nacional. Bravo por la música.

5 – Si algo saben explotar en Cachitos es el uso de las redes sociales y su repercusión, especialmente Twitter, que en los últimos años se ha convertido en la mesa de debate de todo buen programa de televisión que se precie. Los domingos a la noche quedas con los amigos para comentar Cachitos. Es ya una tradición.

6 – Cuesta darse cuenta o analizarlo fríamente, pero Cachitos, durante estos dos años de emisión nos ha recordado que hubo un tiempo en el que la música en la televisión tenía un papel primordial. Se hacían grandes programas que servían de plataforma a talentos nacionales y de escaparate a talentos internacionales en la época pre-internet. Que vuelvan Música Si y DJ Neil, ¡por favor!

7 – Hoy en día, que un formato perdure durante tres temporadas es algo prácticamente inalcanzable, sobre todo viendo el poco éxito de anteriores propuestas de la cadena como ‘No Disparen Al Pianista’ o ‘Mapa Sonoro’. Cachitos no sólo se ha confirmado en la parrilla de los domingos, entre el churrasco y los chorizos criollos, sino que cada temporada mejora sus datos de audiencia.

8 – Estamos hablando de un programa musical, sin embargo, uno de sus principales atractivos es que te ríes. ¡Te ríes! Qué difícil es conseguir hacer reír a tu audiencia sin caer en el cuñadismo de manual. Esos títulos, esas descripciones de algunas canciones y algún artista, ese humor fino de Virginia Díaz.

9 – El archivo histórico de TVE esconde más peligros que ser el logopeda de Ylenia, y gracias a él pudimos sacar del anonimato a un sinfín de almas en pena que se escondían en armarios y estanterías, gente que, por alguna razón diabólica, llegó a salir en televisión cantando e incluso gozó de cierto éxito, one hit wonders del averno o combinaciones dignas de John Waters en una mala tarde. La cantidad de material esperpéntico y maravilloso parece no tener fin. En esa redacción tiene que haber gente sufriendo para nuestro disfrute, y benditos sean.

10 – La última razón me la guardo como homenaje a mi generación, esos treintañeros que desde que tenemos un 3 en las decenas entramos en un bucle de autodestrucción, drama y nostalgia. Para nosotros, Cachitos supone un “HOSTIA, MIRA ESTE TEMAZO!” constante, y nos da la razón en los debates que tuvimos durante años con gente más joven que no llegó a conocer a Chimo Bayo, a Gala, Aqua o a Gigi D’Agostino. Ya no se hace música como en los noventa. No señor. Y eso es así.

¡Larga vida a Cachitos de Hierro y Cromo!